GOLEADA PARA RECUPERAR CONFIANZA

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Tras el empate ante Newell’s, las alarmas se encendieron en Boca. Los interrogantes sobre la titularidad de Carlos Tevez y la poca compatibilidad de funciones entre Wilmar Barrios -quién partió rumbo a Rusia para firmar con el Zenit- e Iván Marcone, hicieron que el entrenador xeneize retoque en esos lugares del campo. Los ingresos de Jorman Campuzano y Mauro Zárate le dieron otra fisonomía al equipo. Con el ex Atlético Nacional, Marcone pudo dedicarse a lo que mejor hace: facilitar la salida desde el fondo, y permitirle a los laterales desplegarse en ataque. Campuzano, además, se mostró activo por delante del ex Lanús, una zona en la que Barrios no estaba cómodo.

Ante la presión central que buscó San Martín de San Juan, Alfaro respondió con el movimiento hacia adentro de los extremos, Cristian Pavón y Emanuel Reynoso. Esto dejó los carriles a merced de los laterales. La importancia de las bandas se pudo constatar en la banda derecha: allí se produjeron los mejores ataques de Boca, con el tándem Buffarini-Pavón, sumado a la buena conducción de Campuzano, quién mostró credenciales que ilusionan a futuro. Tras un par de ataques fallidos en la definición, el mencionado colombiano rompió la línea de presión central de Marcos Gelabert y Matías Fissore para dejar a Zárate de frente al arco y a espaldas del doble cinco sanjuanino. El ex Vélez asistió a Pavón y desató la goleada. Fue el propio Zárate, quien sobre el final del primer tiempo, puso el segundo desde la medialuna del área.

El segundo tiempo fue un mero trámite. Boca salió con la determinación y la convicción de un equipo asentado para convertir rápidamente el tercer gol tras una gran jugada de Cristian Pavón, de muy buen partido, y la definición de Ábila. Con la tranquilidad del marcador a favor, el Xeneize optó por el repliegue y eso generó algunos avances frontales del conjunto de Darío Forestello, bien resueltos por Carlos Izquierdoz y Junior Alonso, de correcto partido. Para defender, se mantuvieron las dos líneas de cuatro, aún con más tendencia al repliegue que a la presión alta. El gol de Más puso cifras definitivas al cotejo, y Alfaro pudo irse de San Juan con la tranquilidad de ver buen nivel en algunos jugadores que empiezan a ser claves. El tándem Marcone-Campuzano parece haber llegado para quedarse. Ambos jugadores se complementan de gran manera en la salida y la presión para sostener el equilibrio del equipo cuando ataca. Por otro lado, la sensación de que Pavón está retomando el nivel del primer semestre del 2018, -donde convirtió 5 goles y 12 asistencias- y el gran nivel de Zárate, que pide no salir más del equipo. La goleada le da a Boca un aire renovado con relación al del domingo en Rosario.

Por: Diego Salgado

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