NO FUE EL AÑO QUE SE ESPERABA

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A pesar de no haber conseguido ningún titulo en el semestre final del 2016, San Lorenzo había mostrado un gran nivel futbolístico y generó grandes expectativas para el 2017. El equipo comandado por Diego Aguirre arrancó este año a tan solo tres puntos del líder Boca en el torneo local y con la Copa Libertadores como gran objetivo.

Sin embargo, durante la primera mitad de este año el Ciclón bajo muchísimo su rendimiento y nunca pudo reencontrarse con el nivel que había demostrado a finales del año pasado. A las ventas de Emanuel Más, Sebastián Blanco y Martín Cauteruccio –jugadores muy importantes para el buen juego del equipo- se le sumaron el flojo nivel de Néstor Ortigoza y Fernando Belluschi, vitales en la creación del juego, un Sebastián Torrico inseguro en el arco y una defensa que no brindaba las mismas seguridades que el año anterior. Todo esto atentó directamente contra el funcionamiento colectivo del equipo que dejó en el camino varios puntos como local ante rivales notablemente inferiores y que culminó con un séptimo puesto, quedando afuera de la Copa Libertadores de 2018 tras haberla disputado durante cuatro años consecutivos.

El andar en la fase de grupos de la Libertadores no fue muy distinto a lo visto en el torneo local. Los de Boedo consiguieron un punto en los tres primeros partidos lo cual lo obligaba a ganar los tres cotejos restantes. Y por cosas del futbol, sin jugar bien –excepto contra Atlético Paranaense en Brasil- pero demostrando mucha actitud, San Lorenzo consiguió la clasificación a los octavos de final en la última fecha y finalizando primero en el grupo que integraba junto a Atlético Paranaense, Flamengo y Universidad Católica.

De esta manera, los azulgranas cerraban un pálido primer semestre, dejando más dudas que certezas, con la confirmación de la partida de Ortigoza y con la promesa de los dirigentes de hacer un gran mercado de pases para afrontar la recta final del torneo continental. Sin embargo, el único jugador de jerarquía que llegó para reforzar el equipo fue Gonzalo Rodríguez. También se incorporaron Gabriel Gudiño, Víctor Salazar y Alexis Castro pero estos arribaron más como una apuesta a futuro. Pero este no fue el único error de la dirigencia ya que también decidió renovarle el contrato a Diego Aguirre a pesar del flojo nivel y cuando el mismo uruguayo no estaba seguro de seguir en el cargo. Y esta última decisión costó muy caro.

San Lorenzo quedó eliminado rápidamente de la Copa Argentina ante Deportivo Morón, y superó angustiosamente por penales a Emelec en la Copa Libertadores para acceder a los cuartos de final. Tras el gran partido en la ida ante Lanús el equipo parecía haberse despertado, sin embargo la revancha dejó en evidencia que nada había cambiado y quedó eliminado por penales luego de perder 2-0 en La Fortaleza.

Ya sin el sueño copero y apenas disputadas tres fechas de la Superliga, Diego Aguirre renunció a su cargo y Claudio Biaggio tomó su lugar de forma interina mientras se buscaba un nuevo técnico. Gabriel Heinze, Pablo Lavallen y Eduardo Coudet, entre otros, sonaron como posibles candidatos para hacerse cargo del equipo, pero mientras los días y las reuniones pasaban y los dirigentes no se decidían por ninguno, el Pampa empezó a sumar puntos para entrar en consideración.

A pesar de algunos cambios tácticos y posicionales que ayudaron a recuperar el nivel de jugadores como Belluschi y Ezequiel Cerruti, el Ciclón no logró un gran rendimiento y muchas veces fue superado por el rival, no obstante consiguió 22 sobre 27 puntos posibles con Biaggio en el banco de suplentes y finalizó el año de la misma manera que lo empezó: a tres puntos del líder Boca. Los buenos resultados sumados al apoyo de los hinchas hicieron que el Pampa se gane la posibilidad de ser el técnico de San Lorenzo en 2018.

Tras un año que no fue lo que se esperaba, San Lorenzo deberá barajar y dar de nuevo. Los dirigentes deberán esforzarse por no desmantelar el plantel, como sucedió a principio de este año, y traer un par de refuerzos que lleguen, se pongan la camiseta y jueguen. Biaggio tendrá la chance de hacer la pretemporada completa con el equipo y así afianzar su idea de juego y levantar el nivel mostrado hasta ahora, ya que si bien los resultados lo acompañaron, jugando así va a perder más de lo que va a ganar. Con tan solo un cruce por Copa Sudamericana, San Lorenzo deberá apuntar a la Superliga en este primer semestre ya que tiene plantel suficiente y varios juveniles que pueden aportar desde el banco de suplentes.

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25 Años. Socio Refundador. La pelota siempre a Messi

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