TODO SIGUE IGUAL

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San Lorenzo comenzó una nueva temporada con un triunfo 1-0 ante Racing de Córdoba por Copa Argentina. Sin embargo, a pesar de logar el pase a los dieciseisavos de final, el Ciclón dejó una pálida imagen y deberá mejorar mucho si quiere dar pelea tanto en la Superliga como en la Copa Sudamericana.

A pesar de un largo descanso y una pretemporada, el rendimiento del equipo durante todo el partido y especialmente en la primera parte volvió a ser muy parecido al del semestre pasado. Poco juego colectivo, muchas imprecisiones y la falta de profundidad hicieron un San Lorenzo inofensivo que durante el primer tiempo no inquietó ni una vez el arco de los cordobeses. Es cierto que el espacio reducido de la cancha de Arsenal y un rival que esperó cerca de su arco fueron dos factores que influyeron en el juego, pero el Ciclón jamás encontró la manera de desequilibrar en ningún sector del campo para generar peligro.

El buen rendimiento de la defensa, especialmente de los centrales Fabricio Coloccini y Paulo Díaz –jugó en su puesto por primera vez en la era Biaggio le dieron seguridad al equipo que en ningún momento sufrió. Sin embargo, lo que si debe preocupar al técnico es la falta de creatividad y rebeldía de los volantes para elaborar jugadas de riesgo. Empezando por Alexis Castro que jugó como doble cinco junto a Robert Piris Da Motta, pero que nuevamente volvió a fallar muchísimos pases, no colaboró en la recuperación y por momentos se lo vio muy desubicado, tanto así que fue reemplazado en el entretiempo. Bautista Merlini y Ruben Botta completaron el medio campo pero los dos fallaron en la toma decisiones y siempre optaron por encarar para el centro, donde más jugadores hay, en lugar de aprovechar su velocidad para desbordar en el uno contra uno. El ingreso de Ariel Rojas, otro de los refuerzos para este semestre, le dio otra presencia al equipo en el mediocampo y sin dudas mayor precisión y velocidad a los pases. Es cierto que todavía no está al máximo físicamente y que le falta ritmo futbolístico pero en cuanto se ponga bien puede convertirse en una pieza clave para Biaggio aportando visión y claridad a las ofensivas azulgranas que claramente carecen de estos atributos.

En cuanto al ataque, Pablo Mouche recientemente llegado de Banfield, fue el mejor. Siempre moviéndose, buscó espacios tirando diagonales, con la pelota en los pies intentó asociarse con sus compañeros, se hizo cargo de la pelota parada con buenos centros –de un envío suyo llegó el gol de Paulo Díaz- y redondeó un buen debut. Por último, el centro delantero Nicolás Reniero nunca recibió una pelota filtrada ni un centro de los volantes. Tal vez se le puede reclamar que no se genera sus propias oportunidades, pero jugar de nueve en este San Lorenzo no resulta tarea sencilla.

De esta manera, San Lorenzo arrancó con un buen resultado la temporada 2018/2019 pero futbolísticamente dejó la misma imagen que durante la primera mitad del año: una defensa solida y un ataque poco creativo al que le cuesta horrores generar peligro.  Es cierto que fue el primer partido oficial después del largo receso mundialista pero sin dudas se esperaba mucho mas del equipo teniendo en cuenta que Racing de Córdoba participa en el Torneo Federal A y no disputaba un encuentro oficial desde febrero. Con los arribos de Mouche y Rojas, y las recuperaciones de Fernando Belluschi y Nicolás Blandi, el Pampa deberá aceitar su estilo de juego, mejorar ofensivamente y afianzar a varios juveniles en primera para aportarle frescura y velocidad a un plantel que hasta hace poco era uno de los más longevos de la Superliga.

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25 Años. Socio Refundador. La pelota siempre a Messi

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