A San Lorenzo no le sobra nada, pero está cerca de meterse en la Libertadores 2019.

NO LE SOBRA NADA

San Lorenzo le ganó 1 a 0 a Chacarita como local. Tras un buen primer tiempo, el Ciclón se quedó en la segunda parte, desaprovechó algunas chances y hasta se le pudo haber escapado la victoria por algunas desatenciones.

San Lorenzo arrancó el partido de mayor a menor. Con velocidad y juego asociado el local intentó lastimar a Chacarita en los primeros minutos. Los buenos desbordes de Gabriel Gudiño y Cristian Barrios por las bandas, más algunas proyecciones de los laterales generaban peligro, pero los centros no eran precisos. El Funebrero, ya condenado al descenso, salió a jugar el partido sin presiones por lo que no espero en su campo, si no que en todo momento intentó atacar.

Esta situación generó un partido de ida y vuelta con chances para ambos equipos. Sin embargo, las más claras fueron para el equipo de Claudio Biaggio. Primero Nicolás Reniero recuperó una pelota en tres cuartos de cancha y metió una pelota profunda para la llegada de Gudiño quien se enfrentó al arquero pero su definición se fue rozando el poste derecho. Cinco minutos más tarde, Robert Piris Da Motta no dio por perdida una pelota en la banda derecha y se la dejó a Paulo Díaz quien la envió al área. Tras un error de cálculo del arquero visitante Marcos Senesi la bajó para que Reniero tan solo tuviera que empujarla para poner el 1 a 0.

En los segundos 45 minutos, el conjunto azulgrana pudo liquidar el encuentro. Sin embargo, hubo tres factores que se lo impidieron. El primero fue la imprecisión. El Ciclón generó varias chances de gol muy claras pero las fallas a la hora de la definición dejaron el resultado abierto hasta el final. El segundo factor fueron los cambios de Biaggio. La primera variante fue el ingreso de Germán Berterame por Gabriel Gudiño. El ex Rafaela no estaba haciendo un mal partido, colaboraba mucho con Díaz para defender y siempre se ofrecía como alternativa en ataque. Con la entrada de Berterame el equipo perdió juego y ataque por derecha ya que el puesto original del juvenil es de centrodelantero, por lo que no se lo notaba cómodo. Minutos más tarde reemplazó a Ruben Botta por Leandro Romagnoli. Hasta ese momento el ex Tigre era el jugador mas desequilibrante que tenía el equipo y con buena velocidad para aprovechar los espacios que estaba dejando la visita. El ingreso del Pipi le quito rapidez y verticalidad a las ofensivas azulgranas. Y por último, el tercer factor fue el juego de Chacarita. El equipo de San Martin sin nada que perder, en todo momento buscó inquietar a San Lorenzo. Sebastián Pena notó que los de Boedo se estaban quedando y mandó su equipo al ataque en busca del empate. Y estuvo cerca de lograrlo después de algunas fallas en la defensa que Nicolás Navarro corrigió con buenas atajadas para sostener el resultado.

De esta manera y como en casi todo el semestre, San Lorenzo volvió a ganar sin que le sobre nada. Pero a pesar de nunca poder imponerse y ser claramente superior a los rivales el equipo de Biaggio se encuentra tercero en la Superliga y sigue firme en busca de la clasificación a la Copa Libertadores 2019.