DE LA SOLIDEZ A LA FRAGILIDAD ABSOLUTA

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San Lorenzo perdió 5-0 como local ante Godoy Cruz. El Ciclón perdió toda la solidez defensiva de fechas atrás y pasó a una fragilidad total. Una vez más, dejó mucho que desear ante un rival directo en la lucha por clasificar a la Libertadores 2019.

Sólo 18 minutos le bastaron a Godoy Cruz para dejar en evidencia a San Lorenzo. Tan solo 18 minutos fueron suficientes para marcar tres goles y humillar al Ciclón en su propia casa, ante su gente. El equipo que había encontrado una solidez defensiva que lo había llevado a ganar los últimos tres partidos sin recibir goles, se desmoronó ante un rival que no tuvo piedad y jugó el partido con la seriedad que ameritaba.

Los de Boedo volvieron a cometer el error de principio de año, descuidar las bandas. Y al igual que Huracán –en el verano- y Talleres por la Superliga, el Tomba sacó máximo provecho de ello. Las ausencias de Paulo Díaz y Gabriel Rojas por acumulación de amarillas, obligaron a Claudio Biaggio a buscar variantes en los laterales, pero los ingresos de Marcos Angeleri y Víctor Salazar dejaron mucho que desear. A la floja actuación de los marcadores de punta hay que sumarle que los volantes por afuera –Franco Moyano y Nahuel Barrios- tampoco sienten el ida y vuelta y eso le dio aun mas libertades al rival. Pero la catastrófica mañana del los de Boedo no terminó ahí. A las facilidades que daba Angeleri por la banda derecha y las siestas de Fabricio Coloccini y Matías Caruzzo, que fueron anticipados en el segundo y tercer gol, se sumó un error de Nicolás Navarro que no pudo contener un débil remate de Luciano Abecasis que significó el 4 a 0 en 34 minutos.

Ya en la segunda parte, con el partido sentenciado, la visita levantó el pie del acelerador y espero en su campo. Así y todo San Lorenzo no fue capaz de patear al arco y hasta recibió un quinto gol, esta vez tras un desborde de Juan Garro por izquierda y un centro que conectó Santiago García. Al igual que en el primer tiempo los azulgranas nunca se pudieron asociar para generar peligro. El único que mostró rebeldía e intenciones de aunque sea ir para adelante fue Nahuel Barrios. El Perrito pidió la pelota, encaró, generó faltas y hasta intentó hacer jugar a sus compañeros, pero estos jamás estuvieron a su ritmo ni se contagiaron de sus ganas.

El baile de Godoy Cruz fue un golpe de realidad para un San Lorenzo que al verse en los primeros puestos de la tabla de posiciones se creyó con chances de pelear el campeonato. Pero la verdad es que al equipo de Biaggio siempre le faltó juego y hoy sigue en puestos de Copa Libertadores porque ganó muchos partidos sin merecerlo. Esa suerte en algún momento se iba a acabar y la fragilidad de este San Lorenzo iba a quedar en evidencia, mas aÚn contra un equipo trabajado y ordenado como el mendocino, o como sucedió contra Talleres en Córdoba. Ojala este cachetazo sirva de cara al compromiso de este miércoles ante Atlético Mineiro por Copa Sudamericana.

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24 Años. Socio Refundador. La pelota siempre a Messi

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