AIRES DE RECAMBIO

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Pensando en la Copa Libertadores, San Lorenzo presentó un equipo alternativo en Rosario y empató 0 a 0 en el Gigante de Arroyito. El punto se volvió más valioso tras jugar 45 minutos con un hombre menos.

Con la cabeza puesta en el cruce de cuartos de final de Copa Libertadores ante Lanús, Diego Aguirre paró un equipo plagado de suplentes y juveniles para enfrentar a Rosario Central. Desde el comienzo San Lorenzo, con Facundo Quignon de armador, intentó filtrar pelotas a las espaldas de los mediocampistas rosarinos. Sin embargo, ni Bautista Merlini por izquierda ni Gabriel Gudiño por derecha pudieron desbordar con profundidad para crear alguna jugada de riesgo. Por el centro del campo, Alexis Castro recibió varias pelotas pero se lo notó muy impreciso e inseguro a la hora de tener el balón en los pies. Incluso tuvo una chance inmejorable para abrir el marcador tras una mala salida del arquero Diego Rodriguez, pero nunca se decidió a patear o dar el pase y la jugada se diluyó.

Ya en el final de un primer tiempo muy parejo, donde ningún equipo tuvo chances claras de gol, llegó la expulsión de Victor Salazar tras una dura entrada sobre Romero. Esto generó que el Ciclón saliera al segundo tiempo con una actitud más defensiva, cediéndole la pelota a Central y a la espera de aprovechar alguna contra. El ingresó de Nicolas Zalazar por Merlini, para cubrir el lateral derecho, le quitó juego y dejó muy aislado a Nicolás Reniero, quien a pesar de jugar muy lejos del arco rival tuvo un buen partido y demostró grandes condiciones tanto en el manejo como aguantando la pelota de espaldas y en el juego aéreo.

La expulsión de Víctor Salazar influyó para que el Ciclón se replegara en el segundo tiempo a la espera de contraataques.

La expulsión de Víctor Salazar influyó para que el Ciclón se replegara en el segundo tiempo a la espera de contraataques.

Lanzado al ataque, el canalla eligió atacar por la banda izquierda azulgrana, cubierta por Paulo Díaz. Si bien, el tándem Washington Camacho – Paulo Ferrari intentó complicarlo, el chileno tuvo un gran desempeño a pesar de no ser ni lateral ni zurdo. Otro punto alto en el equipo de Aguirre fue la dupla central, compuesta por Gonzalo Rodriguez y Marcos Senesi, quienes estuvieron firmes en el juego aéreo y pudieron neutralizar la peligrosa delantera de Central conformada por Marco Ruben y Fernando Zampedri.

La buena noticia para los de Boedo fue la vuelta de Ruben Botta quien reemplazó a Castro a mediados de la segunda parte y mostró un buen nivel. Con la pelota en los pies supo manejar los tiempos, dándole posesión a San Lorenzo y  quitándole ritmo a los locales. Otro destacado, fue Robert Piris Da Motta, quien solo había jugado 20 minutos en lo que va del año. El paraguayo realizó un gran trabajo como volante central, presionando y recuperando la pelota y luego realizando pases seguros sin complicaciones.

A pesar de no haber ganado, el empate dejó buenas sensaciones en San Lorenzo. Primero por haber jugado todo el segundo tiempo con un hombre menos contra un rival y en una cancha muy difícil. Y segundo, porque si bien faltó juego en equipo, hubo muy buenos desempeños individuales que le demostraron al técnico que tiene, en los juveniles, un buen recambio para afrontar la Copa y el campeonato.

Por: Mauricio Molina

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24 Años. Socio Refundador. La pelota siempre a Messi

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