River 3-0 Racing 2018.

UNA VICTORIA A PURA AUTORIDAD

Autoridad. Posiblemente no haya una palabra mejor para describir el notable triunfo de River por 3-0 ante Racing en El Monumental. Las diferencias fueron muy grandes, tanto en el aspecto futbolístico como en el mental, y el encuentro se resolvió con una facilidad realmente inesperada.

En primer lugar, es necesario recordar lo diezmado que llegaba el equipo local a esta revancha. Por distintos motivos no pudo contar con su capitán, Leonardo Ponzio (tampoco con su reemplazante natural Bruno Zuculini, también ausente); con su jugador más desequilibrante, Gonzalo Martínez; ni con su goleador, Ignacio Scocco. Teniendo en cuenta estas dificultades y tras hilvanar cuatro empates 0-0 de manera consecutiva, Marcelo Gallardo decidió apostar por una formación inédita. Ubicó a Enzo Pérez como único volante central, con Ignacio Fernández y Exequiel Palacios como sus laderos, más Juan Fernando Quintero jugando libre por detrás de los dos delanteros, Rafael Santos Borré y Lucas Pratto. De más está decir que la idea funcionó y con creces, porque el equipo de Eduardo Coudet se vio superado desde el primer minuto hasta el último, y por momentos hasta pareció que el resultado era demasiado corto para lo que estaba ocurriendo sobre el terreno de juego. River suplió la falta de un típico «5» de marca con una muy buena presión en conjunto, que empezaba con el enorme sacrificio de sus hombres de ataque y continuaba con la inteligencia de los mediocampistas para elegir los momentos apropiados para morder y robar. Una vez recuperada la pelota, la presencia de los laterales en ofensiva resultó importantísima para generar amplitud y dar opciones de pase a Quintero, Palacios y Fernández, que condujeron los ataques directos que el Millonario eligió para dañar constantemente a un Racing inexpresivo.

En el segundo tiempo y ya con dos goles de ventaja, River cedió campo y pelota y se posicionó para jugar claramente de contragolpe. Aún así no sufrió prácticamente nunca, y siempre estuvo más cerca de aumentar la distancia en el marcador que Racing de llegar al descuento. Sobre el final y luego de un tiro de esquina llegaría el gol de Borré, la figura de la cancha, para redondear el resultado y cerrar una nueva velada estelar del equipo de Gallardo (o en este caso, de Matías Biscay) en Copa Libertadores.