Real Madrid 2-0 Sevilla 2015. Supercopa de Europa.

SUPER GALÁCTICOS

Hubo claro dominador en la guerra por el trono Europeo. Real Madrid, ganador de la Champions League; ganó un merecido trofeo frente al Sevilla, ganador de la Europa League. Los magos de las 10 copas se alzaron con la Supercopa de Europa gracias a su superioridad -en hombres y nombres- en pegada y en juego. La afición del Sevilla, pese al 2-0 en contra en el marcador, nos hizo olvidar a todos que la final a analizar se jugaba en Cardiff. Nos dio la sensación de estar sentados en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán al escuchar a capella el bello himno del conjunto Hispalense en el transcurrir de una pelea en  la que no todo fue de color de rosa, incluso para el unánime Rey de Europa. 

Carlo Ancelotti alineó un 11 camaleónico que juntaba a sus dos flamantes incorporaciones, James Rodríguez y Toni Kroos. La formación cambiaba de 4-3-3 a 4-4-2. Había una tercera formación que desarrollaré más adelante. Así salieron en Cardiff: Iker Casillas bajo palos. Laterales para unos fantásticos Coentrao y Carvajal. La verdad es que toda la defensa blanca estuvo impecable y la pareja de centrales, Pepe-Ramos, no fue menos. Fue un espéctaculo ver crear juego a Toni Kroos pero estaba fuera de su hábitat en el rol de medio de contención ejerciendo del sancionado Xabi Alonso, y pasó factura. Le acompañaba como interior en el 4-3-3 y como pivote en el 4-4-2, Luka Modric. El otro interior adjunto en la alineación de tres centro campistas, James; que jugó -como pudo- de extremo izquierdo en el 4-4-2. En 4-3-3 Bale, Benzema y Cristiano, autor de los 2 goles del encuentro, formaban el tridente atacante habitual y en 4-4-2, Bale y Karim mantenían su posición y «El Bicho» compartía delantera con el galo. 
Unai Emery traía un 11 de jugadores en un claro 4-2-3-1 con carne renovada y un nuevo capitán. Beto en portería y «culpable» de que el resultado se quedara solamente en 2-0 en contra. Línea de 4 defensiva compuesta por Coke, Nico Pareja, el capitán Fazio y el veterano Fernando Navarro, que jugó debido a la inminente salida de Alberto Moreno al Liverpool. Doble pivote defensivo con jugadores que bien podrían jugar de centrales: Carriço y Krychowiak. En concreto, Krychowiak, nuevo fichaje procedente del Reims para sustituir a M’Bia dejó muy buenas impresiones. A continuación línea de 3 cuartos con mucha movilidad y alternancia de posiciones. Sobre el papel, un incombustible Vitolo era extremo izquierdo; Denis Suárez virtuoso por pulir, ocupaba la media punta, y el talentoso Aleix Vidal que maravilló en Almería, en la banda derecha restante. De 9, el cafetero Carlos Bacca.
LAS CLAVES
LA POSESIÓN
El Real Madrid tuvo la posesión del partido y no fue solamente por las exhibiciones de Modric y Kroos. El Sevilla también tuvo parte de la culpa ya que salieron al Cardiff Stadium con un doble pivote defensivo con el que era muy difícil retener el balón, pese a las buenas y contra pronóstico maneras de Krychowiak con el cuero. Un pivote defensivo supone ser un equipo rocoso sin balón, sin duda. Pero conlleva muchas dificultades para las posesiones largas y la creación de juego. Por ello, quizás debido a un posible complejo de inferioridad del Sevilla, el conjunto hispalense cedió la posesión al Real Madrid, al cual al principio le costó organizarse las ideas en ataque posicional. Tenían tiempo y balón pero el equipo por delante del esférico estaba muy estático y esta ausencia de movilidad les entorpeció la salida de balón. Con problemas o no, con la plantilla que había sobre el césped, conseguirían hacer circular la pelota con fluidez y dinamismo tarde o temprano. Fue una bomba de relojería que encendió el Sevilla en su contra. 

UN TAL DENIS SUÁREZ
Un muchacho de 20 años nacido en Pontevedra, creado en la cantera del Celta de Vigo, desarrollado en las categorías inferiores del Manchester City y actualmente propiedad del Barcelona; al que se le ha encomendado la misión de hacer olvidar en Nervión a nada menos que Ivan Rakitic. No son exactamente lo mismo. Denis no es un creador de juego pero ha pasado con nota la prueba en el Real Madrid-Sevilla de ejercer de ello. Con su corta edad, en esta Final, tuvo en la espalda el peso de crear juego retrasando su posición para ayudar al doble pivote defensivo previamente mencionado. Él no nació para comandar la sala de máquinas pero Emery quiere que este sea su «tres cuartista» creador. Debe trabajarlo, pues se notó contra el Madrid que era principiante en ese papel cuando algunas jugadas no sabía terminarlas dando ese último pase entre líneas. Es un diamante por pulir al que hemos visto trabajar en la media punta creando, organizando y con mucha libertad de movimiento contra el Real Madrid en una final, nada mal.
 
EL PARTIDO DE KROOS
Un recital. Verle jugar en España es un sueño pero hay algo en su partido que, por lo menos a mí, dejó mal sabor de boca. Para explicarme debo dividir su partido en el Real Madrid con balón y sin balón. Empecemos con el recital con balón. Kroos era el hombre más cercano a línea de la defensa y el que más retrasaba su posición para ayudar a sacar el balón jugado. Buscaba el pase Toni y los cambios de sentido para oxigenar y buscar un hueco donde poder romper las líneas de presión del Sevilla. Hasta el minuto 20 las ayudas eran escasas y, como hemos dejado claro anteriormente, el Real Madrid estaba un tanto estático. Minuto arriba, minuto abajo; James y Modric se mostraron más participativos y la gran clave para que el juego merengue arrancara: Toni Kroos dio un paso adelante. Él en el Bayern de Múnich no jugaba tan retrasado, sino que ejercía de volante, y como tal está acostumbrado a mover el balón más cerca del área. Como cabra que tira hacia el monte Toni adelantó su posición, adelantando así la línea de la defensa del Madrid, aproximándose a los jugadores atacantes y cerrando al Sevilla. Ahora había más cercanía entre los jugadores del Madrid, que buscaban combinaciones rápidas ante el más cerrado repliegue sevillista. Si Kroos hubiese jugado más adelante sin tener que responsabilizarse de tareas defensivas habríamos podido ver su faceta del pase entre líneas. Delicatessen Kroos.
 
Llega la cruz de la moneda. Kroos con balón puede jugar donde quiera, pues su mayor virtud es la precisión del pase. El alemán es un artista en el desplazamiento de balón en corto y en largo. Pero sin balón, ¿está el alemán tan cómodo en cualquier demarcación? Tuvo la responsabilidad de ser el medio de contención, el sustento, de uno de los ataques más potentes y salvajes del panorama mundial sin ser un medio defensivo. Mucho debe confiar Ancelotti en él. Hizo varios buenos robos de balón pero mientras pasaban los minutos más veces pensaba que el Real Madrid necesitaba a Xabi Alonso. Toni, tras adelantar su posición era lento en el repliegue cuando el Sevilla robaba el balón. Había un gran hueco entre defensa y medio campo cuando el Madrid replegaba que querían comerse Bacca, Denis, Vitolo y Vidal. Si el Sevilla no aprovechó esa carencia fue gracias a Pepe, en especial, y Ramos. Veloces y excelentes al corte.
EL 4-3-3, EL 4-4-2 Y EL ÁRBOL DE NAVIDAD
 
Las variantes en el sistema del Real Madrid fueron las siguientes: 4-3-3, es decir, el XI inicial blanco; el 4-4-2, sistema que se producía con James escorándose a la banda izquierda y Cristiano trazando la diagonal hacia el área; y por último, el Árbol de Navidad, formación 4-4-2 en rombo típica en la carrera de Ancelotti. En la final contra el Sevilla, hubo dos jugadores muy perjudicados con los sistemas 4-4-2 con o sin rombo, aunque el 4-4-2 en rombo se utilizara muy poco durante el partido. Esos jugadores son James Rodríguez y Karim Benzema. Al contrario que Kroos, James si necesita demarcaciones concretas. El «10» necesita estar cerca del área y participar en el juego para poder meter El último pase. Al menos, en el 4-4-2 sin rombo juega en banda y tiene la oportunidad de disfrutar tirando desmarques pero este no es un jugador que escorar al carril del «7». Mientras, en el 4-3-3 y en el 4-4-2 en rombo juega como interior, posición en la que si participa en el juego, pero nunca alcanzaría James el clímax tan alejado del área. Similar a Isco en ese aspecto. Medio campistas ofensivos por naturaleza que deben acaparar la media punta pero finalmente se ven relegados a la banda o al medio campoBenzema, una vez más, actuó de todo menos de 9. Para nada es un comentario despectivo. Trabajó el gato cambiándose de posición con Bale, en ocasiones, dejándose caer a la banda para abrir la defensa del Sevilla o funcionar como media punta en el breve 4-4-2 en rombo.
Vemos que el Sevilla se enfrentó y plantó cara a algo más que una alineación con nombres. Muy buen papel de los andaluces en esta final en la que, repito, el 2-0 se quedó corto. Quizás Beto, quizás mala fortuna o quizás demasiada complejidad en un Real Madrid que debe dar un premio al que consiga encajar su engranajes. Para entonces, no sé si habrá alguien capaz de mirarles directamente a los ojos. 
Victoria De Julián
@missfooty