LA DECISIÓN DE SCALONI: ¿DÓNDE JUGAR EL PARTIDO?

0

El ciclo de Lionel Scaloni al frente de la Selección Argentina es un compendio de altos y bajos. De la mala actuación ante Colombia en el debut, al prometedor triunfo ante Venezuela, dan la pauta que el material está y solo necesita una estructura, todavía endeble, que lo sostenga. En este contexto, Argentina tiene por delante un desafío mayúsculo para probar dónde está parado. Brasil aparece como la oportunidad para blindar un proceso de renovación necesario y a la espera de una consagración futbolística.

El modelo triunfador con Lionel Messi y dos delanteros, Lautaro Martínez y Sergio Agüero, es el centro de las miradas y cuestionamientos en la previa. La incógnita que maneja el entrenador es: ¿Repetir el esquema y nombres que le dieron resultado? ¿O tomar nota de las tremendas virtudes brasileñas y agregar un volante a la mitad de la cancha? Más de un entrenador optaría por la segunda opción, y más teniendo en cuenta el estado de forma de Brasil a la hora de atacar. Una vez más, la teoría de la manta corta ocupa la mente de Scaloni a la hora de enfrentar un desafío ante un equipo a todas luces ostensiblemente superior a Argentina. 

Tomando como ejemplo el amistoso de octubre del año pasado ante el mismo rival, Argentina jugó con un claro 4-4-2 con Ángel Correa y Giovani Lo Celso en banda, Leandro Paredes y Rodrigo Battaglia en el centro del campo y Paulo Dybala con Mauro Icardi en la delantera. Aquel 18 de octubre, Brasil dominó la posesión de la pelota casi sin oposición aunque careció de profundidad, mientras que Argentina eligió el repliegue y la salida rápida por banda para llegar a centrar buscando a Icardi en el centro del ataque. El único momento donde Argentina tuvo posibilidades de gol fue cuando Scaloni juntó a Icardi con Lautaro Martínez en el centro del campo. Tener ocupados a los centrales y al volante central brasileño le quitó fluidez al juego del equipo de Tite y Argentina cerró una buena actuación con ese molde. 

Traspolando las buenas sensaciones de aquel amistoso a esta semifinal, Argentina debe tomar recaudos, aunque no dejar de explotar sus mejores virtudes. Por lo visto a lo largo del torneo, es un equipo para atacar y otro para defender. Claramente, la ofensiva conformada por Messi-Agüero-Lautaro es dinamita pura, sumado al buen equilibrio que le dan De Paul-Paredes-Acuña desde atrás, conforman un buen tándem para hacer mella en los rivales. En la otra cara de la moneda, sufre cuando repliega líneas excesivamente. Con este supuesto claro, los tres delanteros pueden ser vitales para obstaculizar la salida de Brasil y mantenerlos preocupados por las tremendas virtudes del trío ofensivo.

Del otro lado del mostrador, Brasil tiene claro el panorama. El juego se apoya en Arthur para manejar los hilos de los ataques, siempre con Casemiro y los centrales blindando los huecos que dejan los laterales, para luego explotar en las bandas con Gabriel Jesús y Everton, la revelación de la Copa América. Sin dudas, el proceso de Tite logró consolidar un equipo temible en casi todas sus líneas.

La duda está planteada. Scaloni deberá decidir dónde quiere disputar el partido. El fuerte de Argentina es el ataque y como tal invita a explotar esas virtudes, aunque la respuesta de Brasil, versátil en cuanto a las distintas alturas para jugar, puede ser mortal. Es una decisión a tomar: apostar a cuidar el cero o buscar el triunfo desde el inicio. Sin dudas, la decisión de Scaloni puede torcer el rumbo.

Share.

About Author

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!