Nacional 2-0 San Lorenzo 2018.

TIRÓ TODO POR LA BORDA

San Lorenzo desaprovechó todo lo bueno que había hecho en el primer partido ante Nacional y quedó eliminado. Ni la actitud, ni el buen juego de aquel primer cotejo se vieron en el Gran Parque Central. Esto, sumado a las desconcentraciones, los errores en los cambios y un rival muy metido fueron los factores determinantes para que el Bolso ganara el partido 2-0 y clasifique a los Cuartos de Final.

Desde el comienzo San Lorenzo se vio superado en velocidad e intensidad por un Nacional obligado a convertir dos goles para lograr la clasificación. Claudio Biaggio volvió a ubicar a Pablo Mouche y Ruben Botta como volantes externos y el local entendió que ahí estaba la clave para lastimar a la visita. El tricolor aprovechó los espacios a las espaldas de  ambos mediocampistas y jugo constantemente el 2vs1 contra los laterales Víctor Salazar y Gabriel Rojas.

Con el resultado en contra el desorden de San Lorenzo fue aún mayor, cuando en realidad debía ser prolijo e inteligente para sostener la ventaja global. El flojo partido de Ariel Rojas, muy impreciso en la entrega y lento para los quites, y la distancia entre la línea ofensiva y defensiva evitaron que el Ciclón pudiera adueñarse de la pelota para quitarle ritmo al juego. Mientras que Nacional explotó en todo momento la brecha que había entre defensores y volantes azulgranas para elaborar sus ataques. Al gran desconcierto se le sumo la lesión de Nicolás Blandi, que fue reemplazado por Alexis Castro cuando todo indicaba que debía ser Adolfo Gaich quien ingresara. Biaggio apostó por el ex Tigre para reforzar el mediocampo, lo que hizo retroceder aun más al equipo y fue Nicolás Reniero quien se ubicó de centrodelantero.

Ya en el segundo tiempo los de Boedo intentaron compactar sus líneas para aguantar el resultado y generar algún contraataque que les diera el tan valioso gol de visitante, pero nada de eso sucedió. Rápidamente Nacional sacó provecho de una mala salida y con un pelotazo a espaldas de los centrales, Gonzalo Bergessio puso el 2-0. Forzado a convertir para no quedar eliminado el Pampa mandó a la cancha a Gaich pero quien salió en su lugar fue Mouche. Es decir, la variante fue delantero por delantero y además se retiró el único jugador que podía desbordar y tirarle centros al recién ingresado. A falta de tan solo 15 minutos, después de la expulsión de Bautista Merlini, San Lorenzo se adelantó en el campo y fue a buscar el descuento. Sin ideas y con un hombre menos, los avances azulgranas chocaron contra la defensa del local que ya estaba dispuesto a aguantar la clasificación.

De esta manera, San Lorenzo tiró por la borda el gran trabajo que había hecho en el partido de ida y quedó eliminado de la competencia internacional, la cual era su máximo objetivo. Lo más preocupante de la derrota es que el equipo nunca estuvo a la altura del partido, ni táctica, ni física, ni actitudinalmente. Tras un año al mando del plantel, Biaggio nunca pudo hacer funcionar al equipo, excepto en contadas oportunidades, y muchas veces mostró errores en los planteos y en las decisiones durante los partidos. Los resultados camuflaban todo aquello, pero ante Nacional, quedó muy expuesto.