Esta vez, Banfield no se encontró con el gol agónico.

ESTA VEZ NO LLEGÓ EL GOL AGÓNICO

Banfield hizo un papel muy digno en Montevideo pero no tuvo efectividad y terminó quedando afuera de la Copa Libertadores al perder 1-0 ante Nacional, con un gol sobre la hora de Matías Zunino.

Julio César Falcioni contó con la vuelta al equipo de Jesús Dátolo, quien se paró como interior izquierdo, compartiendo la mitad de la cancha con Enzo Kalinski y Eric Remedi; esto hizo que Pablo Mouche se mantenga como extremo derecho. Además, el Emperador decidió no incluir a Gonzalo Bettini, quien ya había cumplido la fecha de suspensión, y se inclinó por poner de lateral derecho a Jorge Rodríguez, que originalmente es marcador central. Por el lado de Nacional, el Cacique Medina sorprendió poniendo como lateral izquierdo al central Diego Polenta, para que intente anular a Mouche. Ambos técnicos sabían que iba a ser un partido muy parejo en el que no se podía regalar nada y decidieron cuidarse un poco más que de costumbre.

El encuentro empezó con la misma tónica que el de la ida: muy disputado, con ambos equipos luchando mucho en la mitad de la cancha y con Nacional siendo levemente superior. Banfield, sabiendo que con el 0-0 quedaba eliminado, decidió presionar un poco más, pero en algunas jugadas el local logró salir rápido y con un par de pases lo dejó mal parado. Así llegaron las chances del Bolso en el primer tiempo, pero no tuvieron buenas definiciones o las tapó muy bien Iván Arboleda. También lograba complicar cuando Sebastián Fernández se alejaba del área y asistía a Matías Zunino, que lograba desbordar a Adrian Spörle.

Por su parte, el Taladro era poco claro con la pelota y chocaba contra la firmeza de la defensa y el mediocampo rival. Dátolo, que debía ser el conductor de los ataques, apareció poco y estuvo impreciso. Kalinski tampoco logró romper la solidez de Nacional y todo esto hacía que Mouche y Nicolás Bertolo casi no pudieran ponerse mano a mano con Polenta y Jorge Fucile. El buen trabajo del local obligaba al visitante a tirar pelotazos y perder rápido la posesión. La única chance que tuvo en el primer tiempo fue muy clara y llegó por una pelota parada, pero Esteban Conde le ahogó el grito a Darío Cvitanich. Igualmente, el equipo no se desesperaba e intentaba mantenerse ordenado, ya que el partido era largo.

En el segundo tiempo, Banfield se dio cuenta de que el tiempo se le terminaba y salió a buscar la victoria de forma mucho más decidida. Se paró algunos metros más adelante, recuperó más rápido la pelota y tuvo su mejor tramo en el partido. Pasaba fácil la mitad de la cancha y ponía a Mouche mano a mano contra Polenta. Así, tiró muchos centros e hizo lucir a Conde con una doble tapada impresionante sobre Dátolo y Cvitanich. Pero esta vez, el equipo de Falcioni no pudo plasmar en el marcador su mejor momento en el partido y lo terminó pagando caro.

Nacional se paró mucho más atrás que en el primer tiempo y Medina lo ratificó poniendo a Sebastián Rodríguez, volante central de buen pie, por Tabaré Viudez, delantero. Banfield siguió atacando: primero Danilo Ortíz se lo perdió de chilena y luego el árbitro Sandro Ricci obvió un penal clarísimo de Romero sobre Bertolo. Falcioni hizo un cambio ofensivo poniendo a Mauricio Sperduti por Remedi, liberando a Mouche. El Bolso respondió con Gonzalo Bergessio por Sebastián Fernández, para tener una referencia de área más fija y poder salir con envíos largos.

Banfield jugó el tramo final parado en campo rival, e incluso acumuló más gente de ataque con el ingreso de Julián Carranza por Dátolo. Sin embargo, no pudo doblegar la férrea defensa uruguaya; el cansancio también le pasó factura, por lo que no se podían llegar a cubrir los espacios que permitían el contraataque rival. En uno de ellos, Sporle se fue expulsado; en otros, Arboleda evitó el gol, que finalmente llegó en la última jugada del partido gracias a una buena definición de Matías Zunino.

El papel del Taladro fue más que digno. Luego de eliminar a Independiente del Valle, luchó de igual a igual contra un equipo superior como Nacional y estuvo cerca de lograr la clasificación. Esta vez, no llegó el gol sobre la hora que lo salvó en otras ocasiones. Con un plantel al que no le sobra nada, ahora deberá enfocarse en sumar puntos en el torneo local para clasificar a otra copa. Mientras tanto, esperará el resultado de Junior-Guaraní: si gana el equipo colombiano o empatan con menos de dos goles, el Taladro clasificará a la Sudamericana por ser uno de los dos mejores perdedores de la tercera fase clasificatoria.