Estudiantes se aferró a la igualdad.

CUMPLIÓ EL PLAN A RAJATABLA Y SE AFERRÓ A LA IGUALDAD

Estudiantes viajó con el propósito de llevarse algo de su visita a Montevideo, y lo consiguió. Fue empate 0-0 ante Nacional. Pudo haberlo ganado, pero careció de ambición para romper la igualdad.

El conjunto de Lucas Bernardi no tenía intenciones de tropezar en su debut en la Copa Libertadores. Por ende, el técnico ideó un planteo muy inteligente para dejar su arco en cero en el Gran Parque Central. Estudiantes saltó al campo de juego con un esquema 5-3-2 para protegerse de los desbordes del elenco uruguayo, y teniendo como principal objetivo aprovechar los espacios y lastimar en un contraataque con dos puntas veloces como Lucas Melano y el colombiano Juan Otero.

En frente estaba Nacional, que a partir de un sistema 4-3-3 buscó adueñarse del partido. El equipo de Alexander Medina apostó constantemente al desequilibrio por las bandas para doblegar a una defensa albirroja que retrocedía y aguardaba manteniendo el orden pactado. La mayoría de los ataques fueron por el sector derecho, donde Matías Zunino recuperaba rápidamente la pelota y de inmediato descargaba para el incisivo Tabaré Viudez.

El comienzo del partido encontró a Estudiantes muy replegado ante la presión asfixiante del dueño de casa y sin poder generar juego en el mediocampo. La idea de Bernardi era controlar las bandas y que Nacional no tuviera más remedio que intentar penetrar por el centro, encontrándose con una muralla imbatible conformada por Leandro Desábato, Jonatan Schunke y Gastón Campi. La única ocasión de peligro que generó el conjunto de Medina fue a través de un cabezazo de Arismendi que pasó muy cerca del palo izquierdo de Mariano Andújar. Luego de ese descuido, el Pincha no volvió a sufrir.

Con el correr de los minutos, Estudiantes salió de su refugio y se asentó en el campo. Facundo Sánchez y Lucas Diarte controlaron muy bien las subidas de Jorge Fucile y Diego Polenta, y se proyectaron al ataque. A pesar de tener la posesión del balón, el Pincha no supo crear demasiadas situaciones de gol. La más clara fue a través de una apilada de Lucas Rodríguez, quien dejó a Lucas Melano de cara al arco, pero el cordobés no pudo definir ante la salida de Esteban Conde.

El segundo tiempo fue similar a lo observado en la primera etapa. Estudiantes no se salió del libreto y Nacional continúo con la idea de tomar las riendas del encuentro, pero no fue preciso. Gastón Giménez tuvo algunos destellos en el área y no mucho más. “Tití” Rodríguez se fue apagando con transcurrir del partido y no fue el jugador punzante del capítulo inicial. Rodrigo Braña volvió a tener un partido brillante: cubrió bien los espacios, recuperó balones importantes y distribuyó el juego para la construcción de las ofensivas albirrojas.

En el tramo final, los de Bernardi se abroquelaron definitivamente para asegurar el resultado y, faltando siete minutos, Otero quedó sólo tras un envío largo pero definió mal. Fue la única ocasión de peligro, ya que a Estudiantes le faltó ambición para llevarse los tres puntos. Sin embargo, no pasó sobresaltos y rescató un valioso empate ante un rival directo en el Grupo F. Ahora, deberá hacer valer este resultado cuando el próximo 14 de marzo reciba a Real Garcilaso en el Estadio Ciudad de La Plata, para poder enfocarse de lleno en el principal objetivo del semestre: clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores.

Por: Santiago Nosetto