CERRAR FILAS PARA IR HACIA ADELANTE

0

 

Hernán Crespo - Banfield.

Hernán Crespo – Banfield.

El ciclo de Hernán Crespo al frente de Banfield está marcado por cierta impericia para aprovechar la gran cantidad de ocasiones creadas, y la recepción de goles en momentos más que inoportunos. El semestre pasado, el Taladro vio cómo un plantel de juveniles con mucho potencial, practicaba un fútbol vibrante y por momentos atractivo, pero con grandes problemas para transformar todo eso en triunfos. Apariciones como las de Luciano Gómez, Claudio Bravo, Agustín Urzi y Martín Payero, ilusionaron a un público acostumbrado a un estilo más férreo, contundente y simple como el que Julio César Falcioni practicó, con buenos resultados, en el Florencio Sola. La línea de Crespo, en cambio, está más ligada a lo que fue el paso de Matías Almeyda por la entidad del Sur, pero la dificultad para conseguir resultados está jugando en contra del proceso.

Para este semestre, Crespo buscó en el mercado jugadores de experiencia que puedan restarle peso de la mochila a un grupo de juveniles que, como es lógico, por momentos caen en la frustración de sentir que la tabla de posiciones no refleja los méritos realizados dentro de la cancha. No obstante, en los primeros partidos de la Superliga Argentina 2019/20, y más precisamente en la caída como visitante ante Argentinos Juniors, Banfield volvió a mostrar errores defensivos que atentan contra la competitividad del equipo. Diego Dabove plasmó una buena presión a la salida banfileña, obligando así a que los de Crespo recurrieran al envío largo. Y allí el equipo aún deja mucho que desear. Por la propia disputa del juego aéreo (quizás Junior Arias pueda aportar soluciones en las alturas) y también a la hora de ir por la segunda jugada. Si, como ocurrió en Paternal, el rival logra hacerse con la pelota, es probable que encuentre a Banfield abierto. Por eso Crespo debe hacer hincapié en el posicionamiento del equipo a la hora de enfrentar una posible pérdida de posesión. Esto no significa modificar la esencia ofensiva y vibrante del equipo, sino ajustar mecanismos y aferrarse a pequeñas certezas; fortalecer los cimientos para luego inmiscuirse en la construcción global. La línea de tres centrales, ante Argentinos, resultó contraproducente porque los carrileros solían quedar detrás de la jugada al momento de perder la pelota. Con el paso a línea de cuatro el retroceso se realizó de forma más natural. Hasta que la estructura no logre cierta seguridad, es posible que las buenas herramientas mostradas para llegar al arco rival sean en vano, ya que fallar ocasiones cuando flota en el aire la sensación de vulnerabilidad, puede afectar la concentración y el ánimo. O incluso, si los rivales logran golpear a la primera de cambio -como hizo Argentinos-, Banfield deberá correr de atrás y enfrentar un desgaste que puede entorpecer el crecimiento colectivo.

Share.

About Author

1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!