QUIERE SER LA REVELACIÓN

0

Marruecos vuelve a competir en un Mundial absoluto después de 20 años. Hervé Renard ha dado con la tecla exacta para potenciar a los buenos futbolistas que tiene a disposición. Una táctica reconocible que los encaminó a Rusia 2018. Se trata de un equipo de estilo muy ofensivo y versátil que en el proceso ha exhibido su capacidad para llevar la iniciativa del juego con posesiones largas y también su otra cara, la de generar mucho peligro cuando se repliega en su campo, para tras recuperación, expandirse con mucha potencia hacia puerta contraria.

Plantilla física y técnica, muy depurada en todas sus líneas

Romain Saïss, jugador muy físico y de corte defensivo que juega de mediocentro en Wolverhampton, ha sido convertido en defensor central por Renard, lo que ha dotado de solidez la zaga que está por delante del portero Munir. El conocido Mehdi Benatia es el líder, y también puede jugar junto Manuel Da Costa, un defensor con mucha experiencia y 1,91m de altura. Los laterales son para Nabil Dirar, jugador de 32 años que milita en Fenerbahce. Y por la izquierda, el joven del Real Madrid, Achraf Hakimi que lo hace a perfil cambiado, lo que implica que busque recorte hacia dentro cuando llega a posiciones altas. También puede jugar Hamza Mendyl, futbolista nacido en 1997 que acumula cerca de mil minutos de temporada en el Lille LOSC. Marruecos solo recibió un gol en fase clasificatoria a la Copa del Mundo.

Otra de las claves del entrenador francés ha sido armar un centro del campo de jugadores muy pasadores y rango de entrega bastante amplio: Karim El Ahmadi, veterano centrocampista del Feyeenord que se asigna fundamental en todas las salidas del equipo; Mbark Boussoufa centrocampista del Al Jazira, muy organizador y con capacidad de batir líneas contrarias; y Younes Belhanda del Galatasaray, otro buen controlador de los tiempo con bola y mucha movilidad para acompañar en fase de creación y finalización. Estas piezas se mejoran entre sí con conexiones cortas y al pie, de manera que van tejiendo una red que permita al equipo estar más junto en caso de pérdida de balón.
El plus máximo de esta selección, sin duda, es el excepcional Hakim Ziyech; la estrella y promesa del Ajax comanda el juego en campo ajeno y provoca todos los cambios de ritmo con y sin pelota. Muy diferencial y su nivel está totalmente ligado a lo que pueda hacer este equipo durante el torneo. Nordin Amrabat, exterior del Leganés y Khalid Boutaïb, punta del Malatyaspor; comparten generación y algunas características que permiten al equipo mirar lejos cuando se traba la salida rasa. Resisten choques, se asocian rápido y no necesitan de tanto espacio para armar un remate potente. Otra de las piezas importante puede ser Fayçal Fajr, centrocampista del Getafe, por su capacidad de rendir en distintos roles de la medular. Renard le señaló como un jugador importante dentro del vestuario. Además, una de las revelaciones de la temporada europea es Amine Harit, categoría 97. Así como Ziyech que jugó en menores de Holanda, Harit hizo lo propio en Francia, pero finalmente se han decidido por Marruecos. Jugador distinto, creativo, destreza en su conducción con el balón atado al pie, buen pase filtrado y podría tener varios minutos en las segundas partes.
Los objetivos de Marruecos  se marcan directamente en el debut ante Irán, partido que podría llenarles de confianza para afrontar los durísimos duelos ante Portugal y España. O limitarlos a sacar el máximo de su potencial para lograr hacer historia.
Por: Felipe Araya
(@felaraya)
Share.

About Author

El fútbol de otra manera.

Leave A Reply