BENEDETTO PARA LA VICTORIA

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Boca no tuvo un buen partido ante los suplentes de Lanús en la segunda fecha de la Superliga pero en la única que le quedó al nueve, la mandó a guardar. El mal estado del campo de juego, la imprecisión y el orden del rival conspiraron contra el juego del equipo de Guillermo.

La cancha de Lanús venía siendo muy complicada para Boca en los últimos tiempos. Por los cambios de formato en los torneos y los raros armados del fixture, esta fue la quinta vez consecutiva en la que estos dos equipos se enfrentarían en el Estadio Néstor Díaz Pérez, y el Xeneize solo había podido ganar en una. Esta no fue la excepción. A pesar de que Lanús puso mayoría de suplentes ya que el miércoles visitará a San Lorenzo por Copa Libertadores, a Boca le costó mucho repetir el rendimiento que había mostrado ante Olimpo. La lluvia hizo que el campo de juego estuviera en malas condiciones y eso volvía más difícil jugar por abajo. De todas formas, ambos equipos intentaron hacerlo.

Boca salió con determinación y presionaba mucho, mientras que Lanús dejaba jugar a los centrales rivales pero estaba muy bien ordenado en el medio, intentando aislar a Fernando Gago y Pablo Pérez, los ejes del juego del visitante. Edwin Cardona, que por momentos estuvo muy aislado en la izquierda, desde el principio probó de media distancia, entendiendo que esa podía ser una de las claves del partido. Como contra Olimpo, Gago intentó varias veces el pase en profundidad a Pavón para romper la defensa. La más clara del primer tiempo llegó así, pero esta vez luego de desbordar, el 7 terminó mal la jugada y Esteban Andrada se quedó fácilmente con la pelota.

Con el correr de los minutos Boca se volvió previsible, impreciso y se empezó a poner nervioso. Los dos interiores estaban muy bien marcados y no podían combinar ni romper líneas. Cardona seguía muy lejos del resto y a Pavón y Benedetto les llegaban pocas pelotas. Para colmo, en las pocas ocasiones en las que el equipo podía combinar eran por la derecha, la zona donde más agua había, y se desaprovechaban las subidas de Frank Fabra por el sector izquierdo. Además, Pablo Pérez tuvo un partido muy flojo y se lo veía fastidioso. La única opción era tirar pelotazos largos que solían terminar en nada. Por su parte, Lanús solo cumplía con la mitad del libreto, porque aunque estaba logrando el objetivo de anular al rival, recuperaba lejos del arco xeneize y pocas veces lo lastimaba. Barrios relevaba a todos sus compañeros y desactivaba fácilmente los ataques del equipo de Almirón.

Lanús 0-1 Boca: Nahitan Nández tuvo un buen debut en el Xeneize

Lanús 0-1 Boca: Nahitan Nández tuvo un buen debut en el Xeneize

Guillermo se dio cuenta de cómo estaba el partido y sacó a Pablo Pérez para hacer debutar a Nahitan Nández, la última incorporación, buscando más dinámica y movilidad en la mitad de cancha. El uruguayo, aunque no se destacó tanto, aportó el ida y vuelta y la marca que pretendía el entrenador. Empezó jugando bien abierto por derecha, haciendo que Pavón se pasara a la izquierda y que Cardona se cerrara, corrigiendo una de las falencias de la primera mitad.

Luego de una falta que le cometieron al recién ingresado, Cardona estrelló un gran tiro libre en el travesaño en lo que fue una de las pocas situaciones concretas de gol que tuvo Boca. Almirón se dio cuenta de que el visitante estaba dubitativo y de que si se animaba lo podía ganar, y decidió meter a dos de sus figuras: Lautaro Acosta y Román Martínez. De la mano de ellos dos se vio el mejor tramo del local en el partido. En la primera que tocó el ex Tigre casi convierte y luego Lanús inquietó dos veces más pero no pudo abrir el marcador cuando Boca parecía perdido. Gago ya no podía agarrar la pelota y se veía cansado, y Barrios quedaba muy solo en el medio. Cardona era el único que generaba peligro intentando con remates desde lejos, pero sorprendentemente Guillermo lo sacó para poner a Junior Benítez, que venía de convertirle a River. Como no se podía por adentro, el técnico buscó ganarlo por afuera. El ex Lanús jugó de extremo derecho y así, Nández pasó a moverse como interior y Pavón seguía en la izquierda, buscando enganchar para adentro y aprovechar su pierna hábil con tiros de media distancia.

El predominio de Lanús fue muy breve y en los últimos minutos Boca volvió a dominar las acciones. Le faltaba profundidad e intentaba con individualidades como la de Fabra, en una patriada que terminó atajando Andrada (¿le cometieron penal al colombiano?). Y a los 83 minutos, cuando el empate parecía consumado, Jara recibió un pase en profundidad de Benítez y dejó tirado a Acosta, perfilándose para tirar el centro de zurda. Parecía fácil para la defensa pero Marcelo Herrera calculó muy mal. Y con Benedetto, esos errores terminan en gol. El recientemente convocado a la Selección no había tenido un buen partido ya que no le había llegado la pelota pero aprovechó su única chance. La frenó perfecto, definió muy tranquilo y puso el 0-1, llegando a su tanto número 28 en 33 partidos con la camiseta de Boca.

Solo quedó tiempo para la entrada de Walter Bou, apiladas individuales de Acosta contra cuatro defensores y para centros que no terminaron en nada. Boca ganó aún sin tener su mejor noche y eso es fundamental para sumar confianza y para ratificar el buen momento. Suma puntaje ideal en el torneo (6 de 6) y el miércoles enfrentará en Mendoza a Guillermo Brown por Copa Argentina, mientras que el domingo recibirá a Godoy Cruz.

El punto más bajo ante Olimpo habían sido los dos centrales, pero esta vez Paolo Goltz estuvo muy firme y mostró una gran actuación, mientras que Lisandro Magallán también estuvo seguro (aunque le dio dos pases comprometidos a Rossi cuando el campo no estaba para eso). Los laterales volvieron a cumplir, en especial Jara, que tuvo uno de sus mejores encuentros en el último tiempo, entendiendo el partido, marcando bien a Acosta y generando el gol. Benedetto ratificó su nivel y sigue demostrando que lo suyo no es solo un buen momento.

En lo negativo, se puede decir que a pesar del campo, el Xeneize debería haber demostrado más su diferencia de jerarquía ante un rival disminuido. La circulación de pelota no fue buena por primera vez en los últimos partidos. Gago, Pérez y Pavón estuvieron muy bajos mientras que lo de Cardona sigue siendo un poco inconstante. De todas formas, no es para preocuparse demasiado ya que Boca venía jugando muy bien.

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