EL NUEVO DESAFÍO

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Antes de su llegada a Godoy Cruz hace seis meses, Jorge Almirón era un hombre muy poco conocido en Argentina. Contaba con una experiencia de tres años como jugador en San Miguel y dos ocasiones como técnico en Defensa y Justicia. Hoy, apenas seis meses después, es el flamante DT de Independiente. Conocé la historia de este argentino con sabor mexicano y con línea de tres en el corazón.
 
El fútbol argentino siempre arroja historias particulares. Exportador de jugadores y técnicos por excelencia, es habitual que aparezcan personajes totalmente desconocidos pero con vastas experiencias en el exterior. Jorge Almirón, nuevo DT de Independiente, es uno de esos (en este caso, con seis clubes mexicanos como futbolista y otros cuatro detrás de la línea de cal).
 
Nacido el 19 de junio de 1971 en San Miguel, Almirón daría sus primeros pasos como volante en el club de su ciudad con el que jugaría la Primera B Metropolitana entre 1991 y 1994 (recién decretada tercera división). Pero sus mejores momentos, sin ser del todo brillantes, los tendría en el exterior. Ese año sería vendido al Santiago Wanderers de Chile, equipo que lo albergaría hasta 1996 y con el que lograría un ascenso a Primera División en 1995. Luego recaería en el Atlas de Guadalajara en 1997 para desarrollar una modesta pero correcta carrera en México. Entre este paso y el 2009 (año de su retiro) se pondría las camisetas de Monarcas Morelia (con el cual ganaría el torneo de invierno 2000), Querétaro (campeón de liga de ascenso 2008), Atlante, León y Dorados.
 
Tras colgar los botines, el siguiente paso llegaría muy rápido: se pondría el buzo del mismo Dorados de Sinaloa para intentar corregir el rumbo del humilde equipo en la segunda división. Casi como un calco de su paso como futbolista, su carrera continuaría en clubes menores de México: los Tiburones Rojos de Veracruz y Correcaminos UAT. Luego, sería ayudante de Juan Carlos Chávez en el Atlas de Guadalajara hasta 2012. Pero lo mejor estaría por venir.
 
En 2012, llegaría a Defensa y Justicia para corregir la pésima campaña de Julio Ricardo Villa que lo había dejado en la última posición. 12 triunfos, 10 empates y 5 derrotas dejarían a Defensa y Justicia en la sexta posición y con un muy buen sabor de boca de la tarea de Almirón como director técnico. También cabe destacar que allí tendría la posibilidad de mostrarse con su estilo de juego favorito de tres defensores y volantes con mucho ida y vuelta que serían fundamentales para los clubes posteriores. A su vez, sería la oportunidad de sacar a relucir su obsesividad por las tácticas, lo que derivaría en el descubrimiento de varias versatilidades en muchos de sus jugadores (incluyendo a Juan Martín Lucero, primer refuerzo suyo en Independiente, al que hacía jugar en ocasiones como 8 corriendo por la banda).
 
Tras este excelente paso llegaría su primer traspié. Tras la partida de Antonio Mohamed, se haría cargo del Tijuana, con el que apenas lograría obtener 5 triunfos, 6 empates y 6 derrotas. El resultado final: un décimo puesto y la rescisión de su contrato. Sin embargo, aquí también tendría su curiosidad, ya que no perdió nunca como local pero tampoco obtuvo triunfos en condición de visitante.
 
Finalmente, le llegaría el turno de regresar a la Argentina para hacerse cargo de Godoy Cruz, complicado con el descenso tras una floja actuación de Martín Palermo. En su primera experiencia como entrenador de Primera División retomaría su formación ideal y tras grandes actuaciones obtendría un cuarto puesto (fruto de 32 puntos) con el que mantuvo la categoría. Luego, la falta de refuerzos y la venta de grandes pilares como Gonzalo Castellani, harían que Almirón renunciara a su cargo. Sin embargo al día siguiente asumiría como DT de Independiente, que se encontraba en la misma situación.
Con un estilo de juego claro y ofensivo, Jorge Almirón tendrá su primera experiencia como técnico de un club grande. ¿Será con resultados positivos como en Defensa y Justicia y Godoy Cruz o volverá a fracasar como en Tijuana?
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Estudiante de periodismo en ETER. Bilardista hasta el cajón. Futuro DT antifútbol.