LA RECONSTRUCCIÓN DE ITALIA: ¿DESDE DÓNDE EMPEZAR?

0

Luego de la desazón que significó no clasificar al Mundial de Rusia 2018, Italia transita el camino de la reconstrucción con el objetivo de volver a meterse en el primer plano continental. Roberto Mancini fue el elegido para conducir a una generación sin demasiado talento, pero con el suficiente como para mejorar lo hecho en el último tiempo. Tras un comienzo algo dubitativo que plantó aún más dudas, el ex entrenador del Manchester City e Inter de Milán (entre otros) parece haber tocado teclas correctas que pueden permitirle a sus dirigidos competir de buena manera.

Y es que en los primeros amistosos tras el receso mundialista, la imagen no distó demasiado del rumbo incierto que acabó por dejar a la multicampeona sin boleto a Rusia. Precisamente ante Portugal, Italia estuvo muy lejos de competir con certezas, puntos fuertes y formas de contrarrestar a un rival con sistema aceitado. Fue una derrota por la mínima en el resultado, pero más abultada en el funcionamiento. El empate ante Polonia, anterior de la caída ante los lusos, tampoco había dejado buenas sensaciones. Mancini rotó nombres de un partido a otro, aunque mantuvo a Jorginho como mediocentro y a Lorenzo Insigne en ataque. Por lo demás, los acompañantes en ambas líneas fueron de lo más variados: Bryan Cristante, Giacomo Bonaventura, Lorenzo Pellegrini, Roberto Gagliardini; Mario Balotelli, Ciro Inmobile, Federico Chiesa, Simone Zaza, Federico Bernardeschi. De una forma u otra, Italia no logró ni asentarse con comodidad en campo rival, ni transmitir confianza en bloque bajo, ni intimidar al contraataque.

Pero en esta última fecha FIFA, el acomodo, la idea y el funcionamiento han estado mejor establecidas. En esto ha tenido mucho que ver el regreso de Marco Verratti para acompañar a Jorginho en la mitad de la cancha. Con dos centrocampistas tan acostumbrados a tener la pelota, pasar y presionar arriba, Italia ganó un punto de partida desde el que competir. Pero también recuperó un primer pase con Leonardo Bonucci como primer central, junto a su viejo compañero Giorgio Chiellini. La idea de Mancini consistió en dibujar una línea de tres a la hora de sacar la pelota desde atrás, ya sea con Alessandro Florenzi o Cristiano Biraghi haciendo las veces de tercer central mientras el otro daba amplitud por su sector.

 

El buen rendimiento en el amistoso ante Ucrania invitó al entrenador a repetir once en la importante visita a Polonia por la UEFA Nations League. El joven interior Nicolo Barella fue quien ejerció como tercer centrocampista, con mucho ritmo y siendo el de más libertad para desprenderse. Y para completar el rompecabezas, en ambos cruces Mancini eligió jugar sin una referencia de área. El tridente conformado por Federico Chiesa, Federico Bernardeschi y Lorenzo Insigne estuvo dotado de mucha movilidad, sobre todo desde afuera hacia adentro para crear líneas de pase y recibir de Jorginho o Verratti. En el amistoso ante Ucrania, Bernardeschi jugó más pegado a la raya -casi como carrilero- mientras Barella compensaba por dentro y Biraghi trepaba por el otro carril. Pero ante Polonia, el de Juventus pisó mucha zona interior, como un clásico enganche, aunque también intercambió con sus compañeros de ataque.

En ambso encuentros, Italia dejó una muy buena primera mitad, con mucho ritmo, concepto, variantes y ocasiones de gol. Pero por momentos, cuando por una u otra razón el partido perdió revoluciones, se repitió en un juego más horizontal y sin demasiada pegada en el área. Tal es así que un gol fue desde media distancia y otro, en la agonía del encuentro y de pelota parada. Pero eso no quita que en este receso Italia haya competido mucho mejor y encontrado certezas que lo inviten a ilusionarse con recuperar protagonismo en el corto plazo.

Share.

About Author

1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

Leave A Reply