PREMIO AL ESFUERZO

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Un gol agónico de Mauricio Sperduti le dio a Banfield la clasificación a la tercera fase clasificatoria de la Copa Libertadores, tras empatar 2-2 ante Independiente del Valle en los 2850 metros de altura de Quito. Después del gran esfuerzo, el Taladro se medirá en la próxima ronda ante Nacional de Uruguay.

El empate 1-1 en la ida no había dejado bien parado a Banfield, ya que le convirtieron un gol de visitante y eso lo obligaba a marcar en Ecuador si quería pasar. De todas formas, Julio César Falcioni, que no viajó por recomendación de los médicos y dejó a cargo a Omar Piccoli, decidió que su equipo tuviera una postura pasiva, sabiendo que es difícil presionar y mantener el ritmo durante 90 minutos en la altura. Mantuvo el 4-2-3-1 aunque un poco más defensivo, ya que ingresó Danilo Ortiz por el expulsado Gonzalo Bettini, lo que provocó que el central Jorge Rodríguez jugara de lateral derecho. Por su parte, Gabriel Schurrer mantuvo el 3-4-3 pero fue mucho más ofensivo, con los carrileros jugando en mitad de cancha y los extremos bien adelantados y abiertos.

Independiente del Valle empezó dominando el partido mientras que su rival lo esperaba en la mitad de la cancha. El equipo ecuatoriano movía la pelota a lo ancho del campo con una precisión y calidad que lejos estuvo de mostrar en Argentina. Tocaban con mucha paciencia hasta que la defensa se abriera y alguno de los dos extremos, Felipe Mejía o Billy Arce, apareciera sin marca sobre el otro sector. Los laterales Rodríguez y Adrián Spörle perdían seguido, ya que quedaban en inferioridad numérica. De todas formas, la tenencia del local no era sostenida y el trámite era parejo. Banfield intentaba bajarle el ritmo al partido y cuando recuperaba, probaba con remates de afuera de Jesús Dátolo o con desbordes de Pablo Mouche, quién volvió a jugar por derecha pero le costó terminar las jugadas y se desgastó mucho en el retroceso.

El problema para el visitante era que por momentos el arco le quedaba muy lejos. Las diferencias físicas ante un equipo que está acostumbrado a jugar en la altura eran muy notorias. El conjunto dirigido por Schurrer se sentía más cómodo, pero un tremendo tiro libre de Dátolo sorprendió a todos y puso el 0-1. Banfield consiguió lo más importante en el momento en que más lejos estaba, como le había pasado a Independiente del Valle en el Florencio Sola. Sin embargo, la alegría le duró poco. Unos minutos más tarde, ni Mouche ni Dátolo llegaron a cubrir a Rodríguez, y Maximiliano Barreiro empató el partido luego de un gran desborde de Luis Ayala. Con el 1-1, el partido iría a los penales. El visitante estaba cansado y sufrió el golpe, por lo que se dedicó a aguantar lo que quedaba del primer tiempo.

En el segundo tiempo Banfield salió mejor: presionaba e intentaba jugar más en campo rival, a sabiendas de que resistir 45 minutos cerca de su propio arco era difícil. Fue el momento del Taladro en el partido, puesto que los locales perdieron precisión. Los dos se regalaban la pelota con pelotazos, lo que parecía favorecer al Taladro. Pero en lo que fue una constante durante toda la serie, volvió a pegar el que peor estaba jugando: Adrián Spörle perdió la pelota en su propio campo y esta vez fue Barreiro quien habilitó a Arce para que pusiera el 2-1. Banfield no mostraba resto físico ni ideas para ir a buscarlo. Necesitaba nada más que un gol para clasificar directamente, pero solo se arrimaba al arco rival cuando Darío Cvitanich lograba que le cometieran falta. Pasaba el tiempo y no parecía que la historia fuera a cambiar. Mouche se fue a jugar de delantero y Juan Álvarez pasó a la derecha, por lo que Eric Remedi quedó solo en la contención y el visitante empezó a dejar cada vez más espacios. Independiente del Valle tomó una postura polémica y por momentos le cedió la pelota al rival para que saliera, buscando salir rápido para contraatacar y aumentar la ventaja. El partido empezó a ser cada vez más de ida y vuelta, y esto se agudizó cuando Piccoli decidió meter a Julián Carranza y a Sperduti. Los locales pudieron liquidar las series en varias oportunidades, y el Taladro también se topó con el arquero Hamilton Piedra. Pero a los 91, cuando el partido se terminaba, Sperduti encontró un rebote en el área luego de un corner y la puso al lado del palo, para que delirara todo el sur de Buenos Aires. Fútbol en su máximo esplendor.

Fue una serie muy rara en la que ambos desaprovecharon su mejor momento y obtuvieron resultados de local que no se condicen con la superioridad que habían demostrado. Banfield no se habría podido reprochar el buen trabajo que hizo en Quito si hubiese quedado eliminado, sino que habría sido consecuencia del resultado que sacó en Buenos Aires. En los 180 minutos, el equipo de Falcioni fue un poco superior, ya que la diferencia de juego que logró en la ida fue mayor a la que Independiente del Valle tuvo en la vuelta.

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2 comentarios

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