NI LA PIZARRA DE HOLAN

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Independiente no le encuentra la vuelta: en un encuentro clave y ante un rival directo, volvió a perder como local con una pálida imagen. Los cambios en la pizarra realizados por Ariel Holan no bastaron para alcanzar la fluidez deseada.

En la derrota ante Atlético Tucumán, Independiente equivocó tiempo y espacio. Buscó la pelota más al espacio que al pie, aceleró las jugadas. Pareció corregir aquello en los primeros minutos ante San Lorenzo, donde fue paciente, buscó primero hacerse protagonistas con pases de control y luego ir avanzando en bloque hacia el arco rival. Pero una vez más, no pudo definir y la eficacia si la tuvo el rival: San Lorenzo se puso en ventaja por intermedio de Ruben Botta, y a partir de allí, el encuentro fue otro. La visita pudo hacer gala de su mayor virtud, defender cerca de su área, donde la dupla conformada por Fabricio Coloccini y Matías Caruzzo hace valer su jerarquía.

Cabe destacar que aquel arranque prometedor de Independiente estuvo estrechamente ligado al regreso a la titularidad de Martín Benítez, uno de los dos futbolistas que estaba dando sentido al juego ofensivo del equipo. El otro, Maximiliano Meza, cayó lesionado y como se preveía, su baja fue difícil de asimilar. Aún así, el Misionero tuvo buenos minutos en la mediapunta, que sirvieron para demostrar su mejora en la lectura del espacio, apariciones entre líneas y gambetas en zona de finalización. Para completar el 4-2-3-1 habitual, Holan probó con Braian Romero y Leandro Fernández como extremos, pero este último, diestro en banda izquierda, no pudo cumplir con la necesidad de dar amplitud quedándose pegado a la raya para que se generen espacios internos. Por su parte, el ex Argentinos Juniors se mostró errático y acelerado.

En el complemento, Ariel Holan movió el banco de suplentes y también la pizarra. Ante otra lesión (Diego Rodríguez) no optó por ubicar a Fernando Gaibor en la que es su posición natural, sino que buscó juego por bandas para cumplir con esa amplitud que se necesita ante bloques bajos. Juan Sanchez Miño ingresó en el costado izquierdo, y el hecho de tener un jugador a pierna natural facilitó los avances exteriores. Independiente pasó a jugar con un agresivo 3-3-1-3 que obligó a San Lorenzo a retroceder en el campo y perder la posesión con más rapidez. Pero el envión duró poco y una vez más, el Rojo se frustró ante el marcador y la falta de resoluciones a la vista. No tuvo rebeldía ni moral para soñar con la remontada; apenas en los últimos minutos, mediante pelotas paradas generadas por el buen ingreso de Gonzalo Verón, el empate pareció estar a tiro. Pero en el juego, con pelota dominada, faltó capacidad para encontrar los caminos; sobró impotencia. Casi todos los jugadores, con excepción de Alan Franco, están por debajo del nivel mostrado en la Copa Sudamericana 2017. Por eso preocupan las derrotas, el rendimiento, y el casi inexistente margen de error que quedó de cara a la clasificación a Copa Libertadores 2019. Se viene una seguidilla ante rivales importantes. El recambio y la frescura física no abunda, por lo que habrá que seguir buscando cómo reencontrarse con los mejores síntomas futbolísticos.

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1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

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