LO EMPATÓ DE CASUALIDAD

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San Lorenzo empató 1 a 1 con Huracán en Parque Patricios. El Ciclón sigue con un flojo nivel individual y colectivo, pero de casualidad, gracias a un cabezazo de Nicolás Reniero, consiguió el empate a poco del final.

El equipo conducido por Claudio Biaggio sigue sin presentar síntomas de mejora. En el clásico ante Huracán, el rendimiento del equipo volvió a ser muy bajo y nunca pudo encontrarle la vuelta al partido. Durante todo el primer tiempo Huracán fue quien se hizo protagonista del juego, con mejores posesiones y ataques claros comandados por Ignacio Pussetto, quien con gambetas y velocidad volvió locos a los defensores azulgranas. Ante la ausencia de Ruben Botta, Claudio Biaggio puso en cancha a Nicolás Blandi junto con Nicolás Reniero, dos delanteros de área y de buena altura. Sin embargo,  como viene pasando los últimos partidos, San Lorenzo nunca pudo desbordar con claridad para tirar un centro y aprovechar las características de la dupla ofensiva. El Ciclón sostuvo el cero en su arco gracias a un par de buenas atajadas de Nicolás Navarro, hasta que Pussetto desbordó por derecha y asistió a Andrés Chávez, quien solo tuvo que empujarla, para abrir el marcador.

Con el resultado adverso, lo lógico hubiera sido que los de Boedo salieran al segundo tiempo a llevarse por delante a los locales y buscar el empate, pero nada de eso pasó. El equipo, además de jugar mal y carecer de ideas en la elaboración de juego, tampoco demuestra una actitud ganadora para revertir la situación. San Lorenzo deambuló por el Tomas Adolfo Duco sin patear al arco durante 85 minutos casi como si no importara perder ante el clásico de toda la vida. Pero el San Lorenzo de Biaggio es así, no tiene sorpresa, no tiene reacción y no tiene variantes que puedan torcer el rumbo de un partido, tal es así que con el resultado en contra, el Pampa realizó el primer cambio faltando 13 minutos para el final. Por cosas del fútbol, a pesar del desempeño y la actitud, se aprovechó la única distracción de Huracán y Reniero con un gran salto puso el 1-1, tras un centro de Blandi a sólo tres minutos del final. Por último, Robert Piris da Motta se fue expulsado por doble amarilla; es el sexto jugador que ve la roja en seis partidos.

A pesar de que Biaggio declare lo contrario, San Lorenzo juega mal, es inofensivo y ni siquiera sabe a qué juega. El Ciclón pasó de estar segundo, a tres puntos de Boca y cómodo en zona de Copa Libertadores a estar quinto, a trece unidades del puntero y tan solo un punto encima de los equipos en zona de Copa Sudamericana. Para mantenerse entre los cinco primeros, San Lorenzo deberá mejorar; encontrar un estilo de juego e intentar llevarlo a cabo, porque por ahora todo parece improvisación.

Foto: German García Adrasti
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25 Años. Socio Refundador. La pelota siempre a Messi

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