SE SOSTUVO EN SU COLUMNA VERTEBRAL

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Con Iván Arboleda, Renato Civelli y Dario Cvitanich como figuras, Banfield venció por 2-0 a Gimnasia en La Plata. El partido fue parejo, pero el conjunto de Julio César Falcioni tiene la virtud de lastimar en los momentos más inesperados, y además, vio una buena noche de su columna vertebral.

El comienzo del partido fue favorable para Gimnasia, al menos en el dominio del juego. La línea de tres defensores jugaba adelantada y no tenía problemas para contener a Pablo Mouche y Cvitanich. Pero aún así, el Lobo no logró penetrar a la defensa rival. Brahian Alemán, su conductor, no pudo soltarse para jugar y el equipo lo sintió. Por su parte, al visitante le duraba poco la pelota, y se notó que los dos volantes centrales, Eric Remedi y Nicolás Linares, poseen más características de marca que de juego. Con los minutos, el Taladro salió un poco más y empezó a inquietar mediante las subidas del lateral Gonzalo Bettini o con chances en las que aprovechó su verticalidad. Alexis Martín Arias debió intervenir para mantener su arco en cero; Gimnasia intentó aprovechar el adelantamiento del rival saliendo rápido para encontrarlo mal parado. No lo pudo hacer muchas veces por el buen trabajo del mediocampo rival, pero cuando lo logró, estuvo cerca de poner el 1-0; principalmente a través de un penal que el colombiano Arboleda le tapó de forma impecable a Alemán.

Al principio del segundo tiempo, Cvitanich marcó de corner luego de aprovechar una desconcentración de Nicolás Colazo, y esto cambió el trámite del partido. Una vez más Banfield demostró que a pesar de no estar dominando, puede lastimar en cualquier momento gracias a la jerarquía de su goleador, y eso provocó que el equipo se retrasara unos metros. Gimnasia fue decididamente a buscar el empate, pero chocó una y otra vez contra un imbatible Arboleda y contra sus propias limitaciones. El ingreso de Nicolás Dibble le dio un poco más de dinámica en ataque al equipo de Facundo Sava, pero los hombres más creativos tuvieron un mal partido y Gimnasia careció de profundidad. Banfield estuvo bien replegado y vio crecer la tarea de los dos volantes de contención, Remedi y Linares -quienes quitaron y corrieron mucho- y de Civelli, que estuvo muy solido y ganó casi siempre. Cvitanich, por su parte, aguantó bien la pelota e hizo que Banfield pudiera descansar un poco. Cuando el local dejaba cada vez más espacios, Cvitanich se vistió de asistidor y dejó mano a mano a Sperduti, que puso el 2-0 en una jugada que recordó al gol de Paulo Dybala al Tottenham por el rodeo previo del asistidor.

Luego de la experiencia internacional, Banfield pudo enfocarse en la Superliga y lograr dos victorias consecutivas, para compensar los puntos que perdió en los partidos en los que puso suplentes a raíz de su participación en la Copa Libertadores 2018. En ninguno de los dos desplegó un gran juego, pero tampoco fue menos que el rival y además de seguir siendo contundente en ataque, ganó solidez defensiva. Por su parte, Gimnasia sigue con su andar irregular y si bien se vieron leves mejoras desde la llegada de Sava, dominando muchos partidos, le sigue costando ser profundo ante los equipos que se le cierran.

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