FRICCIÓN LIBERTADORES: CALI 0-0 BOCA

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Boca se trajo un empate de Colombia. Deportivo Cali se presentó como un rival difícil. El 0-0 dejó conformes a ambos en un partido lleno de fricción.

Rodolfo Arruabarrena decidió dar confianza a los 11 que habían goleado a Newell’s por 4-1: Orión; Molina, Díaz, Insaurralde, Silva; Gago, Cubas, Bentancur; Lodeiro; Tevez y Palacios. Ese mediocampo conformado por tres jugadores de buen pie, le asegura tenencia. Sin embargo, el partido empezó con malas noticias para el Xeneize. Cali apeló al foul como su sistema de defensa preferido, y en la mayoría de las ocasiones, los jugadores colombianos realizaron duras entradas. Lodeiro debió salir de la cancha por una fuerte paralítica, y así Boca se quedó sin su nexo entre los volantes de buen pie y sus dos delanteros. El Uruguayo, además, tiene movilidad y dinámica. Su lugar fue ocupado por Pablo Pérez, que raramente ocupó el mismo lugar en la cancha, cuando se preveía que fuera Bentancur quien se adelantará unos metros. La presión de los locales se tornó insoportable para Boca. En pocas palabras, Tévez y compañía perdieron la paciencia ante el juego brusco permitido por Pericles Cortes, el árbitro del encuentro. Incluso, el ‘Apache’ pudo irse expulsado por una dura entrada desde atrás. Para peor, los de Arruabarrena no estuvieron para nada precisos en las pelotas paradas, por lo que Deportivo Cali siguió optando por cortar cada avance con falta. Pero el equipo colombiano no sólo se dedicó a eso. A decir verdad, también mostró mucho ingenio. A su manera, desgastó a Boca anímicamente y fue progresando en el campo de juego. Basicamente, el Cali corría, corría y corría. Primero, para defender. Los 11 jugadores se comprometían y rodeaban la zona en la que se hallaba el balón. Luego, salían disparados hacia el contraataque, intentando siempre desprenderse rápido de la pelota. Ese era su sistema. Cuando Boca se replegaba, los locales sólo lanzaban pelotazos a sus movedizos atacantes, Borré y Preciado. Es que no le interesaba la posesión. Preferían una vía más sencilla y directa. El juego pasó de ser friccionado en campo local, a ser friccionado en la mitad de la cancha. Ahí, el Cali podía sacar ventajas con la dinámica de sus volantes y la potencia de sus delanteros. Por su parte, sin la dinámica de Lodeiro, Tévez retrasó su posición para juntarse con Gago y Bentancur, mientras que Pérez, habitualmente interior, cumplió una extraña función jugando entre los centrales locales. Así llegó la chance más clara Xeneize en el primer tiempo: Bentancur filtró un pase, Pérez pivoteó de manera excelente y Tévez, tras un enganche exquisito, quedó de frente al arco pero remató alto. Sebastián Palacios cumplía un rol secundario. Los centrales lo absorbían entonces volcó su juego hacia la banda derecha, dónde más cómodo se siente.

En el segundo tiempo, el conjunto local demostró que ya jugaba mucho más cómodo, y lejos de su arco, se animó a mostrar sus cartas. Andrés Roa fue el cerebro que conducía el destino de los ataques con mucho criterio. El argentino Fabián Sambueza fue un motor con un despliegue más que interesante, ayudando en la recuperación y rompiendo líneas a puro coraje. Arruabarrena no movió demasiado el tablero. Andrés Chavez ingresó en lugar de Palacios en busca de aportar mayor potencia en el duelo ante los correctos centrales, pero lo que le faltó al Xeneize fue juego por las bandas. Los laterales estuvieron contenidos, y sólo Fernando Gago marcó el camino con una gran actuación que incluyó caños, pisadas y jugadas hilvanadas con mucho criterio. Quizás la velocidad de Federico Carrizo hubiese sido un aporte interesante, pero es que el punto en Colombia, tampoco era malo. Por su parte, Deportivo Cali percibió que el mediocampo de Boca ya no tenía la misma intensidad del primer tiempo, y con más espacios para los arrestos individuales, también pudo llegar a la victoria. Borré -ya vendido al Atlético Madrid- y Preciado se repartieron con mucho criterio el frente de ataque, llegando a complicar a Díaz e Insaurralde, pero fallaron en la definición. Fue un 0-0 que permitió conocer a Deportivo Cali, y ver cómo Boca busca seguir tomando confianza tras las turbulentas semanas que casi dejan a Arruabarrena fuera de la conducción técnica. Con el empate, fue Racing quien sacó ventajas en el Grupo 3, luego de golear por 4-1 a Bolivar. Será un grupo parejo. Todos tienen sus armas.

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1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

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