Brasil en la Copa América 2019.

CANDIDATO AÚN SIN SU ESTRELLA

Hay mucho consenso cuando se dice que Brasil es el máximo candidato a quedarse con la Copa América 2019. Por su condición de local, por la cantidad de variantes con las que cuenta en su plantel y, sobre todo, por ser la selección sudamericana que mejor funcionamiento futbolístico mostró en los últimos años. Basta con repasar las últimas Eliminatorias para notar esta superioridad, ya que allí la Verdeamarelha mostró todas sus virtudes y terminó clasificando al Mundial con 10 puntos de ventaja sobre Uruguay, su más inmediato perseguidor. Claro que el nivel exhibido en Rusia 2018 no fue el mismo, y para colmo la lesión de su gran estrella, Neymar, aumenta de forma considerable las dudas en torno al equipo.

Si bien Qatar y Honduras, rivales en los últimos amistosos, no son medida para evaluar el verdadero potencial de Brasil, lo cierto es que desde los nombres ya se pueden advertir algunas intenciones diferentes de Tité con respecto a años anteriores. La principal novedad es la presencia como titular de Arthur. Un mediocampista con mucha técnica y criterio que es perfectamente capaz de comandar al equipo desde el pase. En las Eliminatorias y el Mundial los interiores titulares fueron Paulinho y Renato Augusto, dos futbolistas más relacionados con la finalización de las jugadas que con su gestación. Para compensar esta carencia, la presencia de los laterales Dani Alves y Marcelo en el proceso de construcción de juego era fundamental, participando de manera muy activa en el circuito creativo del Scratch. Con el hombre del Real Madrid fuera de la convocatoria tras una floja temporada, seguramente las responsabilidades de Arthur en este aspecto serán muy grandes. El costado izquierdo de Tité no tendrá las mismas características.

En cuanto a Neymar, está claro que su ausencia no es un simple detalle. Se trata de uno de los mejores futbolistas del mundo, y a día de hoy quizás el más desequilibrante de todos desde la gambeta. Un hombre capaz de romper sistemas defensivos por sí solo a pura habilidad, que dejó de ser solamente un extremo pegado a la banda y ahora también disfruta de pisar el carril central para ser decisivo buscando el pase filtrado. En definitiva, un talento diferencial que aumentaba considerablemente las posibilidades de Brasil de quedarse con el título. Sin embargo, estamos hablando de la zona de la cancha en la que Tité cuenta con más variantes: Philippe Coutinho, David Neres, Richarlison, Everton, Willian. Sin contar que nombres del calibre de Lucas Moura o Douglas Costa quedaron fuera de la convocatoria. Claro que ninguno de ellos tiene la categoría del astro que milita en el PSG, pero así y todo son jugadores capaces de conformar un sistema ofensivo superior al de la mayoría de sus rivales. La clave posiblemente pasará por ver cuál es el nivel de Coutinho, que pese a no rendir de la mejor manera en el Barcelona, siempre le aportó soluciones a su selección, siendo incluso uno de los puntos más altos del equipo en el último Mundial. Su versatilidad le permite al entrenador ensayar diferentes variantes tácticas: puede ser extremo, mediapunta o incluso interior, mutando de un 4-2-3-1 a un 4-3-3 según los momentos de cada partido. En el puesto de centrodelantero seguramente se mantendrá la duda hasta el final entre Gabriel Jesús y Roberto Firmino, aunque el del Manchester City parece estar un paso por delante en la consideración de Tité.

La zona defensiva se perfila como el punto más bajo de la Verdeamarelha. Pese a que Éder Militao (reciente fichaje del Real Madrid) asoma como una variante a tener en cuenta, todo parece indicar que la dupla de centrales titular estará conformada por Marquinhos y Thiago Silva. El hecho de ser también compañeros de zaga en su club les da una ventaja importante por el conocimiento que tienen el uno del otro, pero la realidad es que allí han sufrido mucho a la hora de enfrentarse a delanteros de jerarquía. La derrota por 6-1 del PSG en el Camp Nou por Champions League, hace dos años, probablemente sea la imagen más paradigmática de esta situación, ya que esa noche ambos se vieron completamente desbordados y en ningún momento pudieron darle a su equipo la solidez que necesitaba para defender la ventaja conseguida en el encuentro de ida. Claro que en la selección brasileña cuentan con compañeros perfectamente capaces de ayudar a disimular sus carencias: Casemiro es un mediocentro especialista en hacer relevos, algo que será fundamental por la vocación ofensiva de los laterales y que impedirá que los centrales tengan que defender mano a mano por períodos de tiempo prolongados. Y en caso de que la última línea sea superada siempre podrán contar con la presencia de Allison, que tiene más de una atajada milagrosa en su currículum y fue uno de los mejores arqueros de la última temporada en Europa.

Brasil tiene con qué. Es imposible evaluar cuál será el efecto del factor anímico (el favoritismo y la localía terminaron jugando en contra en el Mundial 2014), pero no quedan dudas de que es un equipo completo, con calidad en todas sus líneas y capaz de dominar a cualquier rival. Cuando la pelota comience a rodar deberán demostrar verdaderamente de qué son capaces.