VICTORIA Y POCO MÁS

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FOTO: BocaFanOficial

Boca venció 1-0 con lo justo a Chacarita en La Bombonera con gol de Cristian Pavón y sigue con puntaje ideal en el torneo local. La expulsión de Edwin Cardona cambió el trámite del partido, pero el visitante no la pudo aprovechar.

El partido se puede dividir en tres tramos: cuando se jugó 11 contra 11, cuando Boca quedó con un hombre menos y cuando ambos volvieron a estar en igualdad de condiciones. El equipo de Guillermo Barros Schelotto pegó rápidamente después de que Chacarita quedara mal parado al regalar un lateral. Darío Benedetto metió una asistencia impecable de primera y Cristian Pavón puso el 1-0 con una definición perfecta. A partir de ahí, el local jugó muy tranquilo y dominó el trámite, con Pablo Pérez tirándose a la izquierda para triangular con Cardona y Frank Fabra. A veces era el ex Newell’s el que bajaba a recibir y otras veces era Fernando Gago. El Funebrero, que usó un 4-3-3, jugaba siempre por abajo e intentaba dejarles la pelota a los centrales de Boca, para que los interiores estén obligados a adelantarse y poder contenerlos. Un par de pases rápidos de Pérez, Pavón o Benedetto en ataque alcanzaban para romper la defensa rival, y así Gino Peruzzi (Guillermo cuidó a Jara, que venía con molestias) casi pone el 2-0.

A los 16 minutos, se dio un punto de inflexión en el partido cuando Cardona se hizo expulsar de manera poco inteligente. Teniendo amarilla, barrió de atrás fuerte a Miguel Mellado y el árbitro Néstor Pitana le mostró la roja. Boca siguió parado de la misma forma, pero con Pérez debiendo recorrer un espacio mucho mayor por la izquierda, por lo que a veces quedaba un hueco. Inmediatamente después de quedar con 10 jugadores, el equipo no lo sintió y siguió llegando con facilidad. Pero con el correr de los minutos, Chacarita se agrandó y empezó a manejar cada vez mejor la pelota. La movía a lo ancho para que Menéndez y Mendoza le terminaran haciendo el dos-uno a Fabra. Wilmar Barrios y Pérez tenían que correr mucho y no podían hacer pie. Sin embargo, el equipo de Walter Coyette era muy posicional, tenía muy poca profundidad y fallaba siempre en la definición: sintió la baja de Alejandro Gagliardi, que venía actuando de delantero ante la falta de variantes en ese puesto. Ijiel Protti, su reemplazante, tuvo un mal partido.

A todo esto, el Xeneize corría atrás de la pelota pero pocas veces podía agarrarla. Gago no tuvo espacios y debió dedicarse más a marcar que a jugar. Pavón hizo un desgaste conmovedor por la derecha: además de hacer el ida y vuelta para que Peruzzi no sufriera, en ataque inquietaba con jugadas individuales. De todas maneras, el local solo llegaba de contraataque, cuando Chacarita quedaba mal parado. Para colmo, tenía algunas dudas en las pelotas paradas en contra, como le había pasado en los últimos partidos, especialmente en la eliminación ante Rosario Central.

El segundo tiempo empezó igual, pero a los siete minutos Wilmar Barrios demostró que lo suyo no es solo el despliegue sino también la inteligencia, generando la expulsión del ya amonestado Mellado. Así, el visitante se quedó sin su cinco tapón y Cristian Erbes, que estaba jugando de interior, pasó a ocupar ese lugar. Guillermo puso a Nahitán Nández para refrescar al equipo, que se mostraba cansado por el despliegue que estaba obligado a hacer y porque además venía de jugar entre semana. El uruguayo entró por Pérez y se paró como interior derecho, pasando Pavón a la izquierda para seguir con el 4-4-1.

En los minutos posteriores el partido continuó igual,  pero Chacarita se fue cansando y frustrando ante la firmeza de la defensa rival. Solo llegaba con centros inofensivos que agarraba Agustín Rossi, quien en todo el partido no tuvo la necesidad de hacer una buena atajada. A pesar de lo que se podía esperar, estando 10 contra 10 Boca no impuso la diferencia de jerarquía sino que se paró de contra para aprovechar que cada vez había más espacios. Así, Benedetto pudo haber liquidado el partido pero esta vez no estuvo fino en la definición. El Funebrero seguía chocando y para colmo no tiraba al área ni siquiera las pelotas paradas. Solo algún remate inofensivo de media distancia pudo haber cambiado la historia.

Bajo una lluvia que empezó al final del partido y el delirio de la hinchada xeneize, que sin dudas ama este tipo de encuentros, Guillermo hizo entrar a Junior Benítez por Benedetto para que haga el recorrido que Pavón ya no podía hacer, y el 7 quedó de 9. Sin parecerlo y sin tener las grandes actuaciones que había tenido al principio de la temporada, Boca ganó los cinco partidos del torneo y sacó una buena diferencia. Era importante la victoria para reponerse del golpe anímico que había significado la eliminación de la Copa Argentina. Le costó mucho más de lo esperado ante un rival como Chacarita, pero pudo sacarlo adelante con oficio. La expulsión condicionó todo y el gol tempranero terminó siendo muy importante.

Guillermo deberá repensar el funcionamiento del mediocampo. Es cierto que estuvo el atenuante de la expulsión, pero ya le venía costando bastante en los últimos partidos. Gago sigue en bajo nivel y es preocupante porque Boca no suele jugar bien cuando él no está preciso. El otro punto bajo en este partido fue el estado físico, que quedó expuesto por el desgaste que debió hacer el equipo. Sin dudas, el parate por fecha FIFA le va a venir bien a los jugadores para reponerse.

Hay que destacar obligatoriamente el trabajo de Magallán, que ganó siempre por arriba, y de Paolo Goltz, que ya parece adaptado a Boca. Además, Fabra ratificó su buen momento, Barrios aportó el despliegue de siempre y Pavón (figura indiscutida del partido) y Benedetto siguen demostrando que no necesitan del resto del equipo para ser desequilibrantes. Estas dos semanas le servirán a Guillermo para corregir los puntos flojos, pero siempre es mejor ganando y estando puntero.

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