NOCHE DE REENCUENTRO

0

Boca le ganó 1-0 a Junior de Barranquilla en La Bombonera y se afianzó en el grupo H de la Copa Libertadores, en la que no solo fue una noche de reencuentro del hincha con la Copa sino que también lo fue del equipo con su mejor fútbol. En el primer tiempo mostró una gran actuación colectiva y en el segundo mantuvo la ventaja.

Con Nahitán Nández suspendido, Guillermo Barros Schelotto optó por volver a parar un 4-3-3 con dos extremos clásicos, Cristian Pavón y Cristian Espinoza (Edwin Cardona volvía de una lesión y fue al banco). Emanuel Reynoso y Pablo Pérez fueron los volantes de creación. Junior utilizó un 4-3-1-2, con uno de sus mejores jugadores, Yimmi Chará, como enganche por detrás de Teófilo Gutierrez y Luis Ruiz.

El primer tiempo fue favorable a Boca en todo momento. Dominó la pelota con mucha tranquilidad y paciencia para asociarse y tuvo muy buenas posesiones, favorecidas por las facilidades que daba el rival en la marca. Reynoso y Pérez -levantó muchísimo el nivel luego de algunos partidos malos- fueron claves para esto, y de sus pies salieron las mejores jugadas. El ex Talleres partió desde el interior derecho; fue el más profundo y creativo del equipo. Por su parte, el ex Newell’s apareció por toda la cancha, tocando en corto y filtrando pases para adelante. Pavón estuvo muy participativo y claro. En una de esas maniobras metió un golazo desde la izquierda para abrir el partido. Ramón Ábila fue importante pivoteando para los que llegaban de atrás y generando situaciones, mientras que desde el lateral izquierdo Emmanuel Mas pasó mucho en velocidad y dio amplitud. El único que desentonó en algunos momentos fue Espinoza, que tomó malas decisiones, pero los 45 minutos fueron de lo mejor que produjo Boca en ataque en todo el año. Después de mucho tiempo, las individualidades fueron un complemento y no una necesidad, y por eso se potenciaron.

Las pocas veces que el equipo colombiano tuvo la pelota en el primer tiempo, se mostró irresoluto en los metros finales. La intención fue salir jugando y luego, desencadenar toques en velocidad. Chará y Teo se pararon cerca para hacerle el dos uno a Wilmar Barrios, quien sufrió la poca ayuda de los otros mediocampistas y también que los centrales se adelantaban poco para anticipar. En las pocas ocasiones que profundizó, Junior pudo dañar: Agustín Rossi respondió bien ante un tiro de Sebastián Hernández. Además, Boca volvió a fallar en la pelota parada, por lo que Teo tuvo una chance clara. No obstante, en líneas generales los defensores xeneizes estuvieron firmes.

Luego de que en el principio del segundo tiempo todo siguiera igual, Junior dejó de lado la tibieza y tuvo un tramo en el que fue superior e inquietó mucho al Xeneize, que no pudo mantener lo hecho en la primera mitad y empezó a regular. Así, hubo varios minutos en los que Boca se retrasó mucho, se mostró endeble defensivamente y el rival empezó a llegar con mucha facilidad. La más clara la tuvo Teo luego de ganarle a Mas, pero los colombianos carecieron de eficacia. Cuando Boca no podía tener la pelota, Guillermo decidió el ingreso Julio Buffarini por Espinoza. El ex San Lorenzo se paró de interior, puesto en el que nunca se halla, y esta no fue la excepción, ya que estuvo flojo en la marca y en el juego. Ademas, Reynoso pasó a jugar pegado a la banda derecha, perdiendo participación al salir de su hábitat natural.

Boca siguió mostrándose impreciso y para colmo, Wanchope marró un penal que él mismo generó. Sin embargo, Junior se fue diluyendo y más allá de ese buen tramo, nunca tuvo ideas ni profundidad para empatar el partido. De a poco, el local se serenó y empezó a dominar más el partido, ya no llegando a campo rival pero si teniendo la pelota. En el segundo tiempo, con el equipo tirado algunos metros más atrás, creció muchísimo la tarea de Barrios, quien no se cansó de quitar pelotas. También Pérez ayudó en ese aspecto, mientras que Paolo Goltz y Lisandro Magallán tuvieron una buena noche. Cardona y Bou entraron para refrescar el ataque, pero el equipo ya no tenía esa calma del primer tiempo. Cerca del final, el ingresado Jonathan Álvez mostró que por momentos Boca sigue teniendo desconcentraciones defensivas y apareció solo, pero el cabezazo le salió al medio y el Xeneize se quedó con los tres puntos.

Fue un triunfo muy importante, ya que no se podían perder puntos de local contra un rival con buenos jugadores que tiene como objetivo pelear por la clasificación a segunda ronda. La mejor noticia fue el reencuentro del equipo con su mejor funcionamiento, algo no se veía hace mucho, incluso en las victorias. Reynoso ya está totalmente adaptado y le cambió la cara al equipo y Pérez, quien funciona mucho mejor cuando es segunda guitarra, se redimió. Por su parte, Pavón sigue con nivel de Selección cuando juega en La Bombonera. En lo defensivo, se aprobó ante la jerarquía del ataque rival, aunque todavía falta mejorar mucho. En lo anímico, luego del golpe ante River, no hay dudas de que la victoria contra Talleres y este triunfo copero ayudarán para encarar la recta final de la Superliga y de la fase de grupos de la Copa Libertadores.

Share.

About Author

Leave A Reply