Racing y un punto que sirve.

UN PUNTO QUE SIRVE

La Academia la pasó mal en Córdoba y pudo rescatar un empate que por las circunstancias del encuentro, es útil. Aunque cedió terreno en la lucha por entrar a la Libertadores, el punto es valorable porque no apareció el juego, generó poco peligro y Juan Musso tuvo mucha actividad.

La reanudación de la Superliga no fue como se esperaba para el Racing de Eduardo Coudet. Anulado, sin ideas, con pocas ideas y escaso peso ofensivo, fue preso de la disciplina de Belgrano. En el Gigante de Alberdi, el Pirata demostró por qué no perdió allí en lo que va de la temporada y con músculo e intensidad (si, justamente intensidad a Coudet) neutralizó perfectamente a la Academia que aun así, tuvo la posibilidad de generar peligro.

Este encuentro dejó en evidencia un aspecto interesante: la importancia de Lisandro López en este equipo. A veces subestimado por la poca efectividad o su falta de velocidad, el capitán es vital para encontrar espacios entre líneas y desarticular los esquemas defensivos. Además, a eso le agrega claridad y técnica para adherirse al circuito de juego y mover bien la pelota por el frente de ataque, siendo quien guía por dónde. Triverio está muy lejos de poder hacerle sombra.

Con Neri Cardozo anulado, los dos delanteros como claras referencias y bien tomados, sin resquicios para explotar la velocidad o gambeta de Ricardo Centurión y Augusto Solari (inexistente aporte), con los laterales lanzados en ataque sin justificar sus incursiones, la conducción recayó mucho en el triángulo defensivo. Hubo otro gran partido de Nery Domínguez –mucha precisión y participación- y los centrales. Leonardo Sigali fue inteligente y hábil para romper conduciendo desde la última línea; así llegó el gol de Centurión. El defensor central fue el punto más alto de la Academia.

La practicidad de Belgrano se chocó con la falta de jerarquía, pese a buenos niveles de Matías Suárez y Leonardo Sequeira, pero cuando ellos se fundieron no tuvo respuestas desde el banco para revitalizar el ataque. A pesar de eso, Musso tuvo que trabajar demasiado y el travesaño lo salvó del 3-2. La pelota parada, con Cristian Lema como estandarte, fue casi imposible de defender.

Por cómo se dio el partido y contra un rival duro en Córdoba, este punto sí vale. A diferencia de la igualdad ante Chacarita, Racing fue superado en varios tramos, se topó con un adversario difícil y lo salvó Musso. Este empate no duele tanto, aunque la Copa Libertadores 2019 puede alejarse un poco.