EXPERIENCIA Y JUVENTUD

0

El semestre acaba de empezar, pero Banfield se jugaba mucho al recibir a Boston River. La derrota en el partido de Ida, sumada a la eliminación por Copa Argentina, dejaban un panorama poco alentador para los dirigidos por Julio César Falcioni. El Taladro, sin su estrella, Darío Cvitanich, afrontó el duelo con un 4-4-2 que tuvo mucha fluidez. Porque desde el vamos, los locales salieron a la cancha con movilidad y mucho ritmo en la circulación. Nicolás Bertolo y Jesús Dátolo funcionaban como alas del sistema conducido y equilibrado por Emmanuel Cecchini y Nicolás Linares. La dupla de ataque conformada por Julián Carranza y Marcelo Torres salía con frecuencia del área para que las opciones de pase sean variadas en carril y altura. Antes del parate por problemas de iluminación, Banfield ya había creado tres situaciones de gol.

Pero para continuar con esa velocidad en la circulación, el mediocampo comenzó a rotar posiciones. Bertolo se fue a la izquierda y el equipo por momentos quedaba 4-3-3, con Dátolo y Cecchini como interiores. Lo de este último fue muy bueno: marcó el tempo en cada salida desde el fondo, y gracias a su buen cuidado de la pelota, Banfield pudo asentarse con facilidad en campo rival. Luego, Dátolo aparecía en carril opuesto y más arriba. Ante un cerrojo rival muy numeroso, los de Falcioni mostraron buena paciencia para no precipitar los ataques, hacer correr a Boston y recuperar rápido para volver a atacar. No obstante, faltó profundidad en los costados, ya que ni Jorge Rodríguez ni Adrián Sporle daban continuidad en los metros finales. Con tantos movimientos, el contexto estaba creado, pero no hubo capacidad o voluntad de respaldar el plan. Es caso de ser la segunda opción, pudo deberse a que la dupla de centrales local no es precisamente veloz para jugar a campo abierto y en igualdad numérica. Incluso, la visita tuvo una chance muy clara para abrir el marcador. Un gol del equipo uruguayo hacía la eliminatoria demasiado cuesta arriba; Banfield sintió eso y además, se desinfló luego de no conseguir lo que mereció.

El regreso de Cecchini es una condición para Banfield, por su capacidad para salir jugando, organizar la posesión, filtrar pases y hasta pisar el área como hizo en el primer gol ante Boston River.

Por fortuna para los dirigidos por Falcioni, la apertura del marcador llegó apenas comenzado el complemento. Desde la disposición táctica se volvió a lo del inicio, con Bertolo en derecha y Dátolo en izquierda. El ex Napoli tejió desde aquel sector una jugada, cruzándose el ancho del campo, y Cecchini se soltó para pisar el área, en una muestra de sus condiciones técnicas: puso un pase mortal en una zona donde muchos se apuran y deciden mal. Bertolo puso el 1-o y enseguida Banfield pudo ampliar la ventaja, pero Dátolo marró un penal. Aún así, el trámite del juego no varió y los locales siguieron siendo protagonistas, con Julián Carranza como carta ofensiva de mucha movilidad, ya sea para salir a pivotear fuera del área o caer hacia los costados con desmarques que estiraban a la última línea uruguaya. El segundo gol llegó tras otro tiro penal, y Boston debió ir en busca del gol. Allí entrará un debe para los de Falcioni, ya que la visita inquietó con muy poco y sobre el final estuvo demasiado cerca de conseguir el grito de la clasificación. Pero Banfield, entre la experiencia de referentes como Civelli-Dátolo-Bertolo y la frescura de juveniles como Linares-Cecchini-Carranza, logró mejorar su imagen y hacer lo necesario para quedarse con la clasificación a Octavos de Final, donde se medirá ante Defensa y Justicia.

Share.

About Author

1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

Leave A Reply