Un error que puede costar caro.

UN ERROR QUE PUEDE COSTAR CARO

Banfield fue superior a Independiente del Valle en la ida de la segunda ronda de la fase clasificatoria para la Copa Libertadores, pero por un error en la última jugada, empató 1-1 y deberá ir a ganar a la altura de Quito.

Al igual que el viernes ante Tigre, Julio César Falcioni apostó por un 4-2-3-1 con Eric Remedi y Juan Álvarez de doble cinco. Con ese cambio de esquema en relación al año pasado, el Emperador busca que Jesús Dátolo, que viene de tener un flojo semestre, juegue más cerca del área rival y tenga menos responsabilidad de marca. De esa manera, Pablo Mouche ya no tiene tanta libertad sino que se ubica en la derecha, mientras que Nicolás Bertolo se mantiene en la izquierda. Por el lado de Independiente del Valle, el nuevo entrenador Gabriel Schürrer utilizó un 3-4-3 que en realidad terminaba siendo un 5-4-1, ya que el conjunto ecuatoriano estuvo defendiendo casi todo el partido.

Banfield salió con todo y ya al minuto de juego había tenido dos disparos en el palo. Arrancó con tenencia de pelota y rompía la frágil defensa rival por intermedio de combinaciones entre Bertolo y Adrián Spörle o buenos pelotazos del arquero Iván Arboleda que bien aprovechaba Darío Cvitanich. Al visitante le duraba poco la pelota ante el buen trabajo del mediocampo local, y su único recurso eran las pelotas largas para buscar la segunda jugada. Solo se acercó al arco de Arboleda con un par de tiros libres que el colombiano resolvió muy bien. El Taladro, a pesar de dominar, no fue efectivo y desperdició muchas pelotas paradas. Eso lo frustró y con el correr de los minutos se fue desinflando. El partido se emparejó.

En el segundo tiempo el local siguió siendo mejor pero Independiente del Valle renunció a cualquier aspiración ofensiva y casi no pasó la mitad de la cancha con pelota dominada. Eligió cerrarse atrás y lo hizo muy bien. Banfield, un equipo que juega mejor cuando tiene espacios, perdió profundidad. Se veía obligado a probar de afuera o a terminar la jugada en centros. Dátolo, el encargado de darle juego al equipo, otra vez aportó poco: estuvo impreciso, lento y tomó malas decisiones. Mouche, que suele ser el más peligroso, estaba atado en la derecha y perdió mucho cuando hacía la individual.

Falcioni tomó nota y decidió que ingresara Mauricio Sperduti por Dátolo, para liberar a Mouche. Unos minutos después, Bertolo recuperó una pelota que parecía perdida, Remedi pateó y la pelota dio en la mano de Luis Ayala. Cvitanich ejecutó el penal con maestría como es habitual en él y puso el 1-0. Luego del gol, el equipo ecuatoriano intentó salir un poco más. No tuvo demasiadas ideas y la defensa local no sufría ante los pelotazos de los centrales. Banfield empezó a tener más espacios y Cvitanich, con buenos movimientos afuera del área, hacía que su equipo no perdiera la pelota. Sin embargo, cuando el partido parecía terminado y habían ingresado Nicolás Linares y el flamante refuerzo Enzo Kalinski para mantener la ventaja, el visitante llegó por primera vez en el segundo tiempo y empató el partido. por intermedio de un penal dudoso cometido por Gonzalo Bettini y convertido por Maximiliano Barreiro.

El resultado no es bueno para Banfield, sobre todo teniendo en cuenta la superioridad que mostró. Un error tiró abajo todo el esfuerzo que había hecho el equipo de Falcioni. El gol de Independiente del Valle puede ser clave ya que corre la regla de que el gol de visitante define en caso de igualdad. El equipo argentino deberá ir a atacar en la altura, donde es sabido que el equipo ecuatoriano juega mucho mejor. De no encontrar el gol rápido, en el segundo tiempo le pueden jugar en contra las desventajas físicas. Sin embargo, por las diferencias de juego que se vieron en el partido, Banfield tiene con qué ilusionarse. Sus jugadores de jerarquía en ataque pueden lastimar al equipo de Schürrer. La serie está abierta, pero ya no hay margen de error.