DOS CARAS OPUESTAS

0

El equipo de Coudet volvió a tener los mismos errores que en el semestre anterior: de un tiempo a otro fue muy distinto, no supo manejar la ventaja, replegó demasiado y no liquidó a un rival con escasas ideas. En la primera parte se vio lo mejor con Zaracho y Neri Cardozo como armadores. Las caras diferentes fueron letales.

En la previa se vislumbraba un encuentro muy difícil en un territorio candente y el empate no se veía con malos ojos. Sin embargo, luego de los 45 minutos iniciales estelares que mostró Racing, la sensación fue otra. Con un dominio absoluto en cada sector de la cancha y muchos puntos altos donde resaltaron Matías Zaracho, Neri Cardozo, Lisandro López y Nery Domínguez; el buen debut de Eugenio Mena y el ingreso satisfactorio de Augusto Solari fueron gratas noticias en una noche que pintaba para tranquila.

Pero la imprevisibilidad que no puede manejar el equipo de Coudet volvió a aflorar en el Jardín de la República. Atlético Tucumán fue por la heroica a los empellones (con una permisividad excesiva de Pitana), sin ideas y con la dupla Nicolás Bianchi – Yonathan Cabral sacando pelotazos propios y ajenos lo más lejos posible. El Decano apostó a la segunda jugada –buen ingreso de Mauro Matos en esa función- pero sin exigir seriamente a Gabriel Arias. Los cambios de Coudet contribuyeron a la confusión general: cuando Racing se estaba acomodando tras el ventarrón local y lentamente marcaba el tempo del desarrollo, el Chacho sacó a Neri para que debute Marcelo Díaz con el fin de tener otro control en el medio, pero perdió dinámica y fue absorbido por el nivel imperial de Juan Mercier y el despliegue de los otros volantes del Decano. La entrada de Ricardo Centurión no desniveló ni fue influyente; el ingreso de Rodrigo Schlegel para cerrar el resultado no sirvió y condicionó a la Academia para los minutos finales.

Claramente fueron dos caras opuestas: tras un protagonismo total en el primer tiempo, se vio un repliegue desmesurado en el complemento, dejando venir a los tucumanos, defendiendo dentro del área, abandonando la presión asfixiante y las sociedades que desnivelaron. Racing jugó a rematar la ventaja resistiendo, sin intentar ampliarla. La única buena noticia de la segunda etapa fue el superlativo partido de Zaracho, tomando las decisiones en los momentos adecuados y siendo un comodín para las necesidades del equipo.

Como sucedió con Colón y Sarmiento de Resistencia en el cierre del semestre pasado, los de Coudet volvieron a levantar el pie del acelerador en un contexto favorable y terminaron mirando el piso. Al borde de la derrota, el punto termina siendo ambigüo: por un lado, penoso por la ventaja sacada y la superioridad que se vio; por el otro, parece un premio para un conjunto que se deshilachó contra muy poco fútbol adversario. El rodaje seguramente muestre la mejor versión de Racing y deje de oscilar entre sus dos caras, pero ya lleva cinco encuentros sin victorias.

Share.

About Author

Leave A Reply