LA ACTITUD NO FUE SUFICIENTE

0

Pese al esfuerzo y la intensidad, Atlético Tucumán cayó como local ante Gremio por 2-0. El conjunto de Ricardo Zielinski fue de más a menos y sufrió por la expulsión de Gervasio Núñez. Con un arranque demoledor, Atlético Tucumán salió decidido a llevarse por delante al vigente campeón de América: tuvo mucha actitud para presionar en mitad del campo y hacerse dueño del partido. Con un tradicional 4-4-2, que incluyó dos volantes de contención y dos ofensivos por las bandas, los tucumanos presionaron alto y complicaron con mucha movilidad de sus piezas y subidas de José San Román y Mathías Abero, además de contar también con la libertad de Luis Rodríguez para recibir y buscar a Leandro Díaz.

Ni siquiera la salida tempranera de Ricardo Noir (ingresó Gervasio Núñez) detuvo el furioso andar del «Decano». Desprendiéndose desde el doble pivote, Rodrigo Aliendro pisó el área y trianguló con Acosta y Rodríguez; Atlético empujó mucho a Gremio hacia su propio arco: por arriba, por abajo, con centros llovidos desde los costados y también mediante la pelota parada en los tiros de esquina. El juego directo es un arma interesante de los dirigidos por Zielinsky, pero conforme pasaron los minutos, la intensidad se diluyó.

Ante la imprecisión de los locales para batir a Marcelo Grohe, el conjunto brasileño de a poco comenzó a escapar de aquel asedio. Desde los pies de Maicon, cerebral mediocampista, Gremio quitó ritmo al partido, dio un paso adelante y encontró una vía práctica para dañar: los envíos largos. Así llegó el primer gol, con un pelotazo al área que peinó Cicero, y Alisson apareció por el segundo palo para convertir. Gracias a la ventaja, Gremio hizo pie y le puso un freno al ritmo de Atlético Tucumán. Como si fuera poco, la expulsión de Núñez complicó aún más las cosas para el «Decano».

En el complemento, pese a tener un hombre menos, el local fue a buscar el empate. Los ataques no fueron tan punzantes como en la primera etapa, diluyéndose así las posibilidades de conseguir el empate. Con más actitud que juego, Atlético Tucumán buscó imponerse hasta que un desborde de Alisson y la aparición de Everton sepultaron las esperanzas. A partir de allí, los locales entraron en la desesperación y abusaron del pelotazo. El «Pulga» Rodríguez tuvo la más clara en un tiro libre, pero Grohe respondió de buena manera. Con la tranquilidad de la ventaja parcial, Gremio resistió con la jerarquía que lo caracteriza, firmeza en Geromel y Walter Kannemann, líneas muy juntas y siempre en busca de otro contraataque para aprovechar la velocidad de sus atacantes. Los últimos minutos del partido se jugaron como el visitante quiso. De esta manera, Atlético Tucumán no encontró los caminos y sucumbió ante la experiencia del actual campeón, que parece encaminarse hacia una nueva semifinal de Copa Libertadores.

Share.

About Author

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!