ATLÉTICO NACIONAL Y OSORIO MERECIERON MÁS

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A pesar de encontrar la recompensa a su estilo futbolístico dentro del torneo colombiano, Atlético Nacional de Medellín hizo méritos para estar en semifinales de Libertadores. Por juego, Medina, Sherman o Cardona, fue un equipo disfrutable en el continente.

La actual temporada ha estado llena de sorpresas en el plano internacional. Las semifinales de Copa Libertadores lo demuestran. Hay cuatro equipos con posibilidades, de los cuales ni uno ha sido campeón anteriormente y algunos llegan por primera vez a esta instancia. Por otro lado, la última Sudamericana fue definida por un equipo que obtuvo su único título internacional y una escuadra descendida. Dentro de ese contexto, hubo un conjunto que mereció mejor suerte en América durante el primer semestre del año 2014.

Bajo el mando de Carlos Osorio, Atlético Nacional de Medellín supo construir una identidad, una base colectiva. Logró sustentar una buena temporada con los cimientos de un equipo. No es nuevo, de hecho acaba de conseguir otra vez el certamen colombiano y se consagró tricampeón del fútbol cafetero. Dispone de jugadores que pronto pueden dar el salto a Europa, una estructura muy ambiciosa y ofensiva. El juego que lo caracterizó fue el de posesión y pelota por el piso. Además, la dinámica en tres cuartos de cancha fue el mejor aspecto del conjunto Paisa.

El entrenador asumió en el cargo allá por mediados de 2012. Desde que tomó las riendas, no paró de ganar títulos. En solo dos años, su palmarés cuenta con seis campeonatos, entre torneos y copas nacionales. Tanto la Sudamericana como la Libertadores se le han negado, pero sin dudas que en el primer semestre del año hizo muchos méritos para, por lo menos, estar entre los cuatro mejores del continente.
Cuando se sorteó la Copa y el club observó la calidad de los rivales, sabía que no la tendría nada fácil. Fue el grupo más difícil entre los ocho. Los colombianos compartieron sector junto a Gremio, Newell’s y Nacional (U). Se sabe de la importancia de cada equipo en sus respectivos países. Atlético Nacional finalizaría siendo uno de los más regulares y, junto a los brasileños, avanzó a octavos de final. Allí se cargaría al último campeón, Atlético Mineiro, aunque luego caería en cuartos en una extraña serie frente a Defensor Sporting.
 
A lo largo de la competición, Osorio mostró su mano y lectura de campo para torcer el rumbo del partido en una situación complicada. O bien, para adelantarse a los hechos. Si miramos el juego vs NOB en Rosario, el director técnico salió con una idea, la modificó en el entretiempo cuando estuvo en ventaja y, para consolidar el resultado, cambió a otro esquema táctico. Comenzó el partido con la intención de jugar en campo contrario, desarrollando una presión alta (el primer gol, tapando la salida de Guzmán, lo demuestra) y marcando al doble pivote local para no dejar recibir. Una vez arriba en el marcador (además, no tenía a Cardona, expulsado), decidió un repliegue medio para esperar ordenado, recuperar y salir a la contra. Finalmente, adelantó a Medina y ubicó a Berrío solo adelante en el campo para alguna bola que le quede. Y al delantero le quedó más de una chance en aquel segundo tiempo.
 
No obstante, el DT encontró en sus jugadores la base para su idea futbolística. En el último tiempo, aparecieron nombres de mucha calidad. Algunos jóvenes de grandes aspiraciones y promisorio futuro se alinearon con jugadores de jerarquía y experiencia. El sistema táctico mutó según la búsqueda. Como dijimos, Osorio mueve las piezas varias veces en un mismo encuentro, pero a la cancha mayoritariamente ha salido con un 3-4-3.
 
Sustento defensivo y un gran arquero
 
En un grupo tan complicado en la Copa, junto con la primera ronda eliminatoria ante el campeón reinante y en un competitivo campeonato colombiano, Franco Armani fue fundamental. El arquero tiene unos reflejos impresionantes, sacó pelotas casi imposibles. Además, es un jugador de personalidad y ha sabido brindar sus cualidades en los momentos de más trascendencia en la temporada. El argentino fue una de las claves de Osorio.
 
Dentro de la defensa aparece uno de los nombres que ha causado sensación en el año, por sus brillantes condiciones de zaguero, técnica y polivalencia en el campo. Stefan Medina ha jugado en muchos lugares a lo largo del año y en todos exhibió sus aptitudes y pulcritud con pelota. Así como en gran parte de los juegos salió como marcador central (en 4-4-2, borró a Trezeguet en el duelo rosarino), actuó de mediocentro otras ocasiones y en algunos partidos lo hizo hasta de mediapunta. En esta última posición jugó pocas veces y fueron circunstanciales, pero ante Nacional en Parque Central brindó una asistencia bárbara al espacio para Cardona.
 
Como primer marcador central o mediocampista se lo pudo ver en esa lectura que hizo el entrenador ante NOB, cuando ingresó un defensor y Medina se adelantó unos metros. Su lesión le jugó una muy mala pasada al equipo. Los zagueros veían potenciadas sus condiciones por él. Si bien no lo hicieron mal ante su ausencia, la realidad indica que se notó su falta.
 
En otro orden, Atlético Nacional ha sufrido en algunas ocasiones a la espalda de los laterales. Ambos marcadores de punta –Bocanegra y Díaz, especialmente-, que juegan en el centro del campo por la vocación ofensiva del equipo, tienen la distinción de proyectarse siempre al ataque, y lo hacen al unísono. En retroceso no han sabido desenvolverse del mejor modo para tomar los espacios. Defensor Sporting, sin ir más lejos, convirtió tres goles en la eliminatoria; todos los hizo armando una transición ofensiva veloz y aprovechando los vacíos. Esta tendencia se vio más por el costado de Bocanegra, el derecho, y fue una de las claves por las que Nacional no pudo llegar más lejos en la Copa.
 
El criterio en el mediocampo
 
El capitán Alexander Mejía es el motor del equipo. Es prolijo en la marca, el comienzo de la creación, el que mantiene el orden en ataque (muchas veces debió salir a cortar ante lo expuesta que quedaban las bandas, como en el segundo tanto de Defensor en Colombia), la razón del mecanismo de salida. Cuando Armani sale por bajo, Mejía se acerca a los centrales para sacar el balón jugado.
Si se recuerda el último Argentina vs Colombia en el Monumental, empate sin goles, no se dejará pasar desapercibido aquella marca que este centrocampista hizo sobre Messi. Con las dificultades que conlleva, el volante de la medular de los de Medellín logró cercar casi siempre al ‘10’ albiceleste, que comenzó las jugadas usualmente en la línea meridional para acercarse a la pelota.
 
Quién acompaña al líder del colectivo es Bernal, que tiene buena capacidad de asociación para construir jugadas. Cerca, un tanto más adelante, aparece otra de las grandes figuras del elenco, Sherman Cárdenas. Pelilargo, bajito y con una zurda fantástica, recibe el primer pase e inicia en campo contrario. En esta Libertadores, mostró lo dificultoso que se hace para los rivales quitarle el balón. Lo protege como pocos y se erigió como una de las revelaciones del continente. Es el cambio de ritmo, hace jugar a este Atlético Nacional, por su pase al vacío, la precisión de su pie izquierdo y sus arranques en velocidad.
 
Dinámica ofensiva y referencia
 
La magia del equipo es la de Edwin Cardona. El número 10 da velocidad en los últimos metros, tiene una gambeta poco equitativa en otros equipos de América y aún puede dar mucho más. Mueve la pelota como casi nadie, es capaz de sacarse varios rivales de encima en espacios reducidos y cuenta con una buena pegada desde afuera. De todos modos, es algo displicente y los problemas de carácter aún no lo dejan explotar. Por inconductas, fue expulsado ante NOB y en la ida de cuartos de final. De esa manera, por meros hechos ajenos al juego, no estuvo en la ida de octavos ante Mineiro ni en la vuelta vs Defensor, y el equipo tuvo tramos de real dependencia de su juego.
 
Por el otro costado, Valencia ha crecido mucho esta temporada. Dadas sus condiciones, hubo partidos en los que se asemejó a Pablo Armero, por su potencia física y su zurda. También, por la razón de jugar bien abierto en la banda izquierda y poder hacerlo con soltura tanto en fase defensiva como ofensiva. Atlético Nacional es un equipo que tiene mucho juego interior y profundización por fuera. Tanto Cardona como Valencia han sido claves.
 
Por el centro del ataque, Jefferson Duque ganó la partida como delantero referencia de área. Suele ser pivote para llegadas de segunda línea también. El buen trabajo del conjunto uruguayo por Copa hizo que no tuviera mayor participación, pero es un goleador y en el campeonato colombiano resultó muy importante. Juan Pablo Ángel, que volvió en su categoría de ídolo, pasó muchos encuentros en el banco y fue una carta importante para destrabar o sentenciar partidos. Junto a ellos, Orlando Berrío tiene un gran portento físico y también es artillero, aunque se ha lesionado para el final de la campaña.
 
Jugadores de renombre y mucho porvenir, un entrenador que ha sabido adaptarse a los requerimientos del juego y las necesidades del equipo. Aún así, no traicionó su ideología de jugar siempre con el provecho del balón. Medina, Mejía, Cárdenas y Cardona dan la calidad a un equipo que mereció más internacionalmente, pero que en su país encontró el meritorio premio en las finales ante Junior.
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About Author

Periodismo y fútbol. 24 años, de Roldán.

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