LA DIFERENCIA ESTUVO EN LAS ÁREAS

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A Boca le alcanzó con un rato de buen fútbol para vencer a Argentinos Juniors por 1-0 en La Paternal. Luego del gol de Carlos Izquierdoz, dejó de dominar el partido y replegó, pero tuvo solidez defensiva y el rival estuvo irresoluto.

Guillermo Barros Schelotto cuidó a jugadores importantes como Wilmar Barrios, Nahitán Nández, Fernando Gago y Cristian Pavón de cara a los duelos ante Cruzeiro y River. Teniendo en cuenta el último encuentro jugado ante Argentinos en esa cancha, cuando el local fue muy intenso en el mediocampo y lo superó claramente, la duda era si el doble cinco conformado por Pablo Pérez y Agustín Almendra se bancarían solos la mitad de la cancha. Sin embargo, no sufrieron y el partido empezó muy cómodo para Boca, ya que logró tener la pelota y manejarla muy bien. El conjunto de Alfredo Berti jugó adelantado e intentó ser directo y lastimar de contraataque, pero el visitante recuperaba rápido y cuando superaba la presión, jugaba muy cómodo. Carlos Tevez recibió muchas veces de frente al arco rival y tuvo buenas participaciones, Sebastián Villa inquietó por la derecha y Edwin Cardona hizo un interesante tándem con Emmanuel Mas por el sector izquierdo. El equipo era muy superior y pudo ponerse 1-0 gracias a un buen cabezazo de Izquierdoz.

Después del gol, Boca bajó un poco el ritmo y retrocedió unos metros para compensar la falta de jugadores defensivos en el mediocampo, y Argentinos empezó a tener la pelota de la mano de Alexis Mac Allister, quien fue el eje del equipo y se movió por toda la cancha. Pero al Bicho le costó mucho profundizar y generarle problemas a la sólida defensa rival, fundamentalmente porque sus dos extremos, Óscar “Junior” Benítez y Matías Romero, tuvieron un flojo partido, y el centrodelantero Raúl Bobadilla aportó poco. Así, se repitió en centros y sólo tuvo una clara sobre la hora, pero Esteban Andrada respondió bien.

El segundo tiempo siguió con la misma tónica del final del primero. El visitante perdió definitivamente el dominio del partido y salvo en los primeros minutos, cuando Darío Benedetto marró el 2-0 tras una buena jugada de Villa, no pudo contraatacar. Argentinos era más y metía de a poco al rival en su propio arco. Almendra y Pérez ya estaban cansados y Boca tenía poco peso en la mitad de la cancha, por lo que ingresó Nández por Benedetto y pasó Tevez a jugar de nueve. Pero el cambio no modificó el trámite y el equipo siguió jugando muy cerca de su área. Los ingresos de Pavón y de Mauro Zárate buscaron liquidarlo de contraataque, pero ni siquiera hubo ocasiones para hacerlo.

De todas formas, Argentinos tuvo pocas ideas para empatar el partido. Salvo Mac Allister, el equipo careció de claridad. Construyeron bien las jugadas pero fallaron en el último pase, repitiéndose en centros que Paolo Goltz, Izquierdoz y Andrada resolvieron bien, a excepción de un cabezazo de Junior Benítez que pasó cerca. Además, con el tiempo el equipo se cansó y se frustró por chocar tanto. Berti agotó los cambios y arriesgó sacando a Gastón Machín, pero sorprendió que no haya entrado Leonardo Pisculichi, sobre todo porque el local tenía muchas pelotas paradas. Sobre el final, Verón conectó un centro en el área y estuvo muy cerca de igualarlo, pero Andrada se quedó con la pelota.

El partido de Boca fue correcto y eso ya es un avance, teniendo en cuenta que se venía de malas actuaciones jugando de visitante, que esa cancha suele costar y que se utilizó un once alternativo. La diferencia estuvo en las áreas, ya que hubo efectividad en la contraria y seguridad en la propia. Igualmente, lo que pasó en el segundo tiempo es una alerta y no se puede repetir contra rivales de más jerarquía, porque el empate estuvo cerca. La mejor noticia fue la solidez defensiva, con muy buenos rendimientos de Andrada e Izquierdoz que cada vez están más afirmados en el equipo, y también es positivo sumar confianza de cara a los duelos importantes que se vienen.

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