LA RATIFICACIÓN DEL PROGRESO

0

¿Cuántas veces escuchamos al pasar la fase de grupos que arranca otro campeonato? Miles. Esa máxima se adaptó a la perfección con el partido de Argentina ante Venezuela. Fue una versión altamente mejorada a la mostrada en fase de grupos: un equipo bien corto, dispuesto a la presión y punzante en ataque. El equilibrio tan aclamado se hizo presente con Marcos Acuña en el medio para evitar los ataques con el equipo abierto.

El tempranero gol de Lautaro Martínez, con un taco fantástico, rompió el cerrojo venezolano y le dio tranquilidad al equipo de Lionel Scaloni. Con la ventaja, Argentina entendió dónde jugar el partido. La intensidad y la presión sobre el arco de Wilker Fariñez fueron vitales para descansar con la pelota y evitar los largos traslados. De la mano de un Leandro Paredes colosal, Argentina tuvo 25 primeros minutos de alto vuelo, donde podría haber ampliado la ventaja por medio de Lautaro o alguna llegada rompiendo líneas de Rodrigo De Paul, otro de gran partido. Venezuela, por la presión argentina y sus propias limitaciones, se encomendó a la potencia de Salomón Rondón y los desbordes de Darwin Machís, quién sufrió la férrea marca de Juan Foyth, de muy buen partido.

Así como tantas veces fue criticado, Scaloni acertó con las modificaciones: el central devenido en lateral del Tottenham fue clave para frenar los avances del siempre peligroso Machís y clausurar su lateral. Por otro lado, Acuña fue el eslabón necesario para darle la cuota de equilibrio al mediocampo junto a De Paul y a Paredes. Sin embargo, por la alta intensidad del partido, Argentina comenzó a tener dificultades en la presión y retrocedió en el campo. En ese lapsus, Venezuela avanzó en el terreno, aunque sin demasiada precisión. Cuando fue preciso y punzante, se encontró con la inmensidad de Franco Armani. El arquero de River tuvo una tarde en modo 2018 y fue clave para blindar su arco en el único momento de zozobra argentina.

Los cambios le dieron aire al equipo. El ingreso de Ángel Di María estiró las líneas venezolanas y Argentina volvió a tener más presencia en el mediocampo. Con la presión instaurada en campo rival, robo De Paul, asistió a Sergio Agüero y tras una mala respuesta de Fariñez, convirtió Lo Celso para sellar el resultado. Argentina encontró la cuota justa de equilibrio y potencia ofensiva en el momento más indicado. Los cambios, criticados en muchas ocasiones, hoy estuvieron al servicio del equipo y fueron funcionales al momento que vive el equipo. El desafío mayúsculo se avecina. Esperemos que la manta corta haya quedado en la primera ronda.

Share.

About Author

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!