Marcelo Barovero

TORNEO DE TRANSICIÓN: EL 11 IDEAL

(…ir a Once Ideal de Torneo Final 2014)

Se fue el 2014. Se fue el Torneo de Transición. Racing se consagró campeón después de 13 años de sequía, y las sensaciones que dejó el campeonato en general, fueron buenas, con equipos que se animaron a pensar en el arco del frente, y por ende, partidos con muchos goles. 2015 marcará el regreso de los descensos, y la aparición de un torneo inusual en el fútbol argentino. Pero bien, como ya hemos hecho en otra ocasión, elegiremos a los jugadores que más se destacaron en el reciente torneo. Un 11 ideal, con 7 suplentes. ¿Y vos, cómo armarías tu equipo preferido?

SISTEMA TÁCTICO: 4-3-2-1
Si bien al fútbol se gana con goles, y eso generalmente es tarea de los delanteros, la novedad de este torneo pasó por la gran cantidad de volantes que pisaron el área. Las proyecciones individuales de algunos mediocampistas hacen imposible el hecho de pensar un 11 ideal sin sus nombres, y por eso quizás se termine siendo injusto con algunos delanteros que realizaron un gran torneo. ¿Cómo jugaría este equipo? Laterales con proyección, volantes con llegada, dos armadores con talento, imaginación y pegada. La posesión: el recurso preferido.
MARCELO BAROVERO
Seguramente, si River apostó al estilo que apostó, lo hizo confiando en las condiciones de su arquero, que además de atajar muy bien, le agregó personalidad y voz de mando: «Trapito» fue el capitán del equipo que dirige Marcelo Gallardo. Respondió con creces cada vez que lo necesitaron. El ex Vélez terminó de aprobar la materia «Arquero de equipo grande». Respondió bien las pocas veces en que inquietaron a River. Por eso se ganó el cariño de todo El Monumental, y por eso también, tuvo la valla menos vencida del torneo (13).
GABRIEL MERCADO
En la elección final del Once Ideal anterior, señalábamos que la carrera de Gabriel Mercado se encontraba en una curva ascendente. Ahora bien, pasaron seis meses y eso se confirma. El lateral de River es garantía de confianza: cancela su banda, se anima a proyectarse cada vez con mejor criterio, y siempre aporta su juego aéreo. Esta vez, le marcó a Vélez en Liniers, en un partido que a River se le hacía cuesta arriba. El de Madryn se hizo caudillo. Es uno de los jugadores más difíciles de reemplazar cuando se ausenta.
LUCIANO LOLLO
No fue facil el trayecto de Racing previo a la coronación. Diego Cocca cambió su estilo sobre la marcha: menos fútbol ofensivo, más equilibrio. Allí, encontró la solidez defensiva que necesitaba, y gran mérito en eso es parte de Luciano Lollo. El ex defensor de Belgrano acomodó una defensa inestable y se acostumbró a todos los que tuvo alrededor: Pillud, Díaz, Sánchez, Cabral, Grimi y Voboril. Pequeño detalle: Lollo fue el único jugador del Racing Campeón que jugó los 19 partidos, y hasta se dio el lujo de convertir un gol, a San Lorenzo en el Cilindro. Aquella vez fue triunfo de «La Academia», pero nadie imaginaba que el cordobés sería una pieza fundamental para gritar campeón.
JONATHAN MAIDANA
Otro de los que ya estuvo en el Once Ideal anterior. Por eso no hace falta decir mucho. «Jony» sigue en un nivel altísimo. Hace mucho tiempo que River no encontraba un defensor central de su jerarquía, con su carácter y fiereza. Además, va bien de arriba y se lo ve rápido. Por esas cosas del destino, un ex Boca es el único jugador de este «Millonario» que pasó por todas las etapas de los últimos años: descenso, ascenso, regreso, título local y título internacional. Funes Mori, Pezzella, Balanta y Mamanna, juegan tranquilos sabiendo que a su lado tienen a un hombre de calidad. A un líder silencioso.
LEONEL VANGIONI

El ex lateral de Newell’s no deja de mejorar. Por eso, el Milan posó sus ojos sobre él. Y por eso también, Gerardo Martino empieza a tenerlo en cuenta para la Selección Argentina. Decimos que Vangioni mejora porque en el último torneo, si bien había redondeado buenas actuaciones, se lo vio por momentos superado en su faceta defensiva. Pero con compromiso y trabajo, Vangioni no solo supo acomodarse en la última línea, sino que también fue más gravitante en ataque. El zurdo realizó 20 disparos al arco en los 15 partidos que disputó, y además, convirtió un gol (vs Belgrano) y dos asistencias. ¿Tendrá destino europeo? Por las dudas, en Nuñez ya le buscan reemplazante.
CARLOS SÁNCHEZ

Era raro el paso del uruguayo por el club «millonario». Dejó la comodidad de Godoy Cruz para ascender con River, y lo logró con buenos rendimientos. Pero en Primera, su nivel cayó, y Ramón Díaz decidió no tenerlo en cuenta. Gallardo llegó y pidió por su continuidad. Sánchez tenía la dura misión de reemplazar al punto más alto en el último River campeón: Carlos Carbonero. ¡Y qué torneo realizó el uruguayo! Todos los que lo ven en vivo y en directos e asombran por su velocidad, y por su estado físico: corre sin parar durante todo el partido. Pero corre bien. Para adelante, y también para atrás. ¿La prueba? Hace una gran dupla con Mercado. Tabarez ya tomó nota del tractor uruguayo que juega en River, y lo convocó por primera vez a la Selección. 5 goles y 4 asistencias lo confirman como uno de los mejores jugadores del Torneo.
EZEQUIEL VIDELA

Tercer jugador que se repite de un campeonato a otro, pero con una particularidad: lo hizo jugando para dos equipos diferentes. Tampoco era facil la carrera de Videla hasta que llegó a Avellaneda. Lo dejaron libre en Rosario Central, se fue a probar suerte a Uruguay, pasó sin mucho éxito por San Juan y se atragantó con el ascenso en Instituto de Córdoba. Jugó poco en Chile, pero se destacó en Colón pese al descenso del elenco santafesino. ¡Y qué acierto el de Racing apostando por el! Un verdadero pulpo. Está en toda la cancha. Se duplica. Videla corre hasta el cansancio extremo, y después de recuperarla aún tiene lucidez para distribuir con criterio. Pieza fundamental del Racing Campeón, y título especial para él: su viejo que está en el cielo, era fanático de «La Academia»
.
FEDERICO MANCUELLO
 
El zurdo volante de Independiente venía jugando en un gran nivel desde la B Nacional, pero sería una total hipocresía decir que su rendimiento no sorprendió. Por el contrario, nadie esperaba tamaña actuación de un zurdo que encontró su lugar en el mundo gracias a Jorge Almirón: el centro del campo. Desde ahí, desde la mitad, Mancuello se hizo lider. Primero, futbolísticamente hablando. Entrega, llegada por sorpresa, gol. Luego, se ganó la cinta de capitán y la justificó siendo un gran líder que llevó a Independiente a pelear hasta las últimas fechas. Jugó todos los partidos y convirtió la increíble marca de 10 goles. Goles de todos colores. ¡Hasta uno olímpico! Muestra de un trabajo incesante para ser mejor cada día. Hacía mucho tiempo el fútbol argentino no veía un volante con tanto gol. «Mancu» fue el jugador del torneo que más influyó en su equipo, y en Avellaneda prenden velas para poder seguir disfrutándolo.
BRAHIAN ALEMÁN

En silencio, casi pasando desapercibido. El zurdo uruguayo que se lució en Unión de Santa Fe, llegó a Sarandí para vestir los colores de Arsenal. El resultado, más que satisfactorio. Jugó todos los partidos del campeonato, y convirtió 9 tantos. Le pega como los dioses, sabe jugar retrasado, por la banda o como enlace. Muestra coraje, desparpajo y una confianza ciego en sí mismo que mete miedo. Los grandes ya empiezan a pelearse por el, y eso lo agranda aún más. ¡7 goles en los últimos 7 partidos! Lo sufrieron, entre otros, Boca e Independiente. Lo disfrutó su entrenador, Martín Palermo. Y también todo el fútbol argentino. 
LEONARDO PISCULICHI
En el último tiempo, el fútbol argentino había sido víctima de una mentira que se instaló en muchos medios de prensa. El enganche había muerto. Pisculichi vino de Qatar para intentar salvar a Argentinos Juniors. No lo logró, pero si mostró algunas pinceladas de crack. Gallardo lo llamó para consultarle si le interesaba el desafío deportivo, y Piscu no lo dudó. Dejó Paternal para jugar en un club grande, y aprovechó la ida de Manuel Lanzini -titular en el 11 ideal del Torneo Final-. Sabe hacer la pausa, y hacer jugar al equipo. Nexo puro entre mediocampo y el ataque, el ex Argentinos también es bueno encontrando espacios. Un enganche clásico, como los de antes. Sin tanta velocidad pero con una precisión increíble en esa zurda que el hincha «millonario» ya comienza a amar por sus goles importantes. En el marco local, fueron 5 goles y 6 asistencias. ¿El enganche? Aún vive. ¡Que viva el fútbol, Pisculichi!
GUSTAVO BOU
Habiendo tantos delanteros, nos quedamos con Bou. ¿Pero por qué? ¡Si están Milito, Pratto, Teo, Romero! Por dos motivos: 1) Bou se tuvo una confianza ciega y daba la sensación de que podía ganar partidos él solo. Clave en un delantero. 2) El Caso Bou, criticado hasta el hartazo por apenas un puñado de partido, vuelve a demostrar lo cruel que es el fútbol argentino. La locura por ganar. El apuro para buscar culpables y destrozarlos a críticas. El surgido en River escuchó todo, pero se hizo más fuerte y dijo presente por primera vez, en La Bombonera, con un doblete que marcó un antes y después en el torneo racinguista. Finalmente, el criticado Bou marcó 10 goles y quedó a solo uno de los máximos artilleros. Pero lo importante, para él y para Racing, será el título.
 
SUPLENTES:
Sebastián Saja: Líder nato. Soportó críticas y se repuso. Referente de un grupo que debió lidiar contra la presión de no quedarse a mitad de camino en la ruta del título. Recibió 1 solo gol en los últimos 8 partidos, lo que refleja la remontada final que le permitió a Racing gritar campeón. ¿Cumple su promesa y se retira? ¿O se queda a jugar la Copa Libertadores?
Ramiro Funes Mori: Un torneo de locos el de Ramiro: alternó buenas y malas, pero fueron más las alegrías. Ya desde el torneo pasado venía levantando el nivel (incluído el gol en La Bombonera), pero de la mano de Gallardo aprovechó las lesiones de Balanta y se quedó definitivamente con el puesto. Se animó a salir jugando, y marcó dos goles para confirmar que su juego aéreo es cosa seria. 
Gastón Díaz: Llegó de Gimnasia y no le costó para nada acostumbrarse a un club grande. En el «Lobo», jugaba de volante por derecha, con Facundo Oreja atrás suyo. En «La Academia» hizo algo parecido con Iván Pillud, pero también supo ser él quien juegue de lateral derecho. Lo importante: ¡7 asistencias! incluída la última a Ricardo Centurión para que Racing corte una sequía de 13 años.
Maxi Rodríguez: El hombre que volvió de Europa para jugar con el club de ama. Jugó un Mundial, convirtió el penal contra Holanda, y pese a que Newell’s ya no juega en gran nivel, Maxi demostró su jerarquía anotando 11 goles (máxima cantidad junto a Pratto y Romero) y siendo el mejor jugador de «La Lepra», que deberá reconstruirse si pretende volver a los primeros lugares. Lo que queda claro, es a quien deben tomar como referente..
Teófilo Gutiérrez: «Que si vengo, que si voy, que si estoy, que me pierdo». El colombiano coqueteó con Europa hasta el último minuto. A Gallardo mucho no le gustó, pero decidió respaldarlo vista la falta de jerarquía de River en ataque. Y Teo demostró su jerarquía. Goles, caños, lujos. Sabe tirarse atrás, aguantar de espaldas y también ser goleador oportunista. 10 gritos para que el «Millo» redondee un segundo lugar que no duele: porque River gritó campeón a nivel internacional.
Lucas Pratto: Un distinto, ya lo hemos dicho. Pratto no aparenta ser lo gran jugador que es. Tiene un manual enorme de cómo jugar al fútbol. Parece que sabe todo. Además de derrochar fútbol y aportar goles, se hizo líder de un Vélez plagado de juveniles y en busca de un estilo. Habló cuando tuvo que hablar: en los micrófonos y en la cancha. El fútbol brasilero vino con todo por él, y en Liniers ya saboréan los dólares… 
Silvio Romero: Otro de esos jugadores que se van a Europa pero regresan en busca de estabilidad. Por momentos al cordobés el fútbol argentino le queda chico. Es rápido, guapo, encarador, y tiene poder de gol. 11 conquistas y 4 asistencias para que el equipo de Guillermo vuelva a luchar hasta el final un torneo.