¿El tiempo le dará la razón a Alejandro Sabella?

¿EL TIEMPO LE DARÁ LA RAZÓN?

Hace tiempo ya que las críticas sobre la convocatoria para el Mundial caen como agua. Diversas opiniones recaen en Alejandro Sabella, quien en el día de ayer presentó la lista de 30 jugadores para el Mundial, en la cual hubo algunas sorpresas. La convocatoria de Fabián Rinaudo, jugador del recientemente descendido Catania italiano, dejó con la boca abierto a varios, quienes seguramente tampoco se esperaban a Gabriel Mercado entre los convocados, desempeñándose de buena manera en River. Tampoco deja de ser sorpresa la presencia de Franco Di Santo, jugador que apareció tibiamente en las últimas convocatorias. Por último se produjo la vuelta de Martín Demichelis, de gran presente en el Manchester City siendo campeón del fútbol inglés y titular en la saga central del equipo de Manuel Pellegrini, quien lo había tenido en el Málaga y no dudó en pedir que contraten sus servicios. Más allá de estas sorpresas, la gente se centró más en los que no fueron convocados. ¿Nombres propios?
Willy Caballero hace rato que viene teniendo la titularidad indiscutida del arco del Málaga a base de buenos rendimientos, teniendo el último fin de semana una excelente actuación frente al Atlético de Madrid de Simeone, impidiéndoles quedarse con la Liga gracias a sus reflejos y formidables atajadas. La gente lo pidió, pero Sabella no escuchó. O no quiso escuchar. Prefirió a un arquero que no juega el Mónaco y a otro que descendió en Italia sin siquiera ser titular. Las críticas tienen su porqué, y Sabella las acepta pero no las escucha. No sólo Caballero es el arquero que hizo méritos para ser convocado: en el fútbol local varios arqueros tienen un gran presente en sus respectivos equipos, pero no tuvieron suerte. Marcelo Barovero, Sebastián Saja, Gerónimo Rulli y sin ir más lejos Sebastián Torrico y Fernando Monetti rinden de buena manera cada fin de semana, pero Sabella fue muy claro desde el comienzo: los jugadores del fútbol exterior tienen prioridad, tengan o no titularidad. Despreció el fútbol local. El tiempo le dará (o no) la razón. Pero no es sólo el arco argentino el que generó críticas.
Defensores del fútbol europeo como Fabricio Coloccini o Gino Peruzzi tampoco formaron parte de la lista, y otros del fútbol local caso Paolo Goltz no tuvieron la chance siquiera de mostrarse en todo el ciclo.
En el mediocampo hubo últimamente varios lesionados, que abrían paso a los jugadores que merecían una chance pero que tampoco tuvieron suerte: Javier Pastore fue campeón con el PSG, Nicolás Gaitán es titular cada fin de semana en el Benfica portugués, llegando a la final de la Europa League ante Sevilla. Sin embargo, no fueron tenidos en cuenta. Erik Lamela formó parte del ciclo durante un largo tiempo, pero su paso por el Tottenham no fue bueno y, en consecuencia, dejó de ser considerado por el DT. Esteban Cambiasso juega en la posición que Fernando Gago parecía tener ganada entre los 11 antes de llegar a Boca. Lesiones y bajo rendimiento hicieron que se produjera una gran preocupación sobre quién iba a jugar a la derecha de Javier Mascherano, ya que Ever Banega tampoco tuvo un paso muy feliz por Newell’s. Sin embargo, tampoco tuvo su oportunidad.
En el ataque se encuentra el centro de las críticas y opiniones tiene nombre y apellido, y es Carlos Tévez. Presente futbolístico increíble, campeón del Scudetto con la Juventus siendo clave en el funcionamiento táctico del equipo de Antonio Conte. Rapidez, visión. Carlitos tiene todo, pero para analizar el por qué de su ausencia en el Mundial hay que analizar otros factores: tiene su carácter, dentro y fuera del vestuario. Roberto Mancini lo echó del Manchester City por cuestiones que claramente no tenían que ver con su desempeño con la pelota en los pies. Él es un jugador de barrio. Tiene sus códigos. Su pasado lo condenó. Sabella no lo convocó porque tenía miedo de cómo sería la reacción del vestuario. Si Tévez iba al Mundial, se iba a cansar de hacer goles o terminaba peleado con todos. No hay un punto medio. Y Sabella decidió protegerse, no arriesgarse, y lo dejó sin viajar a Brasil. Decisión entendible, muy cuestionada.

Alejandro Sabella siempre mantuvo su lema a cargo de la Selección Argentina: el fútbol exterior supera al fútbol local. Veremos qué pasará dentro de un mes. No nos olvidemos que si le va bien a Sabella le va bien a Argentina. Al fin y al cabo, ¿el tiempo le dará la razón a Sabella?

Agus Miguez