Messi va por más

MESSI VA POR MÁS

Messi es el máximo ganador de títulos oficiales entre sus pares argentinos. Con 27 años disputó tres finales de Champions League, al igual que un gigante como Zinedine Zidane, pero, a diferencia de este, obtuvo todas. Una de ellas fue la del 2006, año en el cual hizo un gran aporte para llegar al objetivo pero una lesión le impidió ser parte de los encuentros finales. Luego, volvió a ser determinante en 2009 y 2011 y, de convertir el sábado, puede transformarse en el primer jugador de la historia en haber convertido en tres finales disputadas en su carrera.

La primera parada de su viaje en Europa le llegó tempranamente. Tanto que la UEFA Champions League 05/06 fue su primer título de clubes internacional entre los muchos que conseguiría posteriormente. No obstante, la mala suerte se hizo un hueco en la corta carrera del por entonces joven Lionel. En primer lugar, vale la pena aclarar que el astro argentino ya vislumbraba como una revelación. La prensa española se debatía entre él y el madridista Robinho y la revista italiana Tuttosport lo ubicaba, junto a Wayne Rooney y Cristiano Ronaldo, como los candidatos al premio Golden Boy del año. Con una victoria contundente en el Bernabeu y una valoración importante de lo logrado hasta el momento, el 10 se hizo dueño de ambas luchas deportivo-mediáticas.

Sin embargo, el gran momento futbolístico llegó luego, cuando el Barcelona de Frank Rijkaard se enfrentó al Chelsea de José Mourinho por los octavos de final de la Liga de Campeones. El 22 de febrero de 2006, la ida retaba a un duelo de estilos. El equipo catalán formó con un tridente para ganar el mediocampo (Deco, Edmilson y Motta) dandole todo el peso de ataque a un joven Lio que, parado sobre la banda derecha, se nutría ofensivamente de acompañantes del calibre de Ronaldinho y Eto’o. Messi buscó el uno a uno constante, se mostró para el pase de sus compañeros y tuvo varios remates al arco, incluyendo uno que se estrelló en el palo promediando los 70′ de partido. Pero producto de la expulsión de Del Horno (en una jugada de presión descomunal por parte del argentino), la eliminatoria cambió y el 2 a 1 a favor se tornó un puntapié importante para encarar la vuelta. Era la primera derrota de Mou en 49 partidos como local. Para desgracia de todos, la vuelta tuvo un saldo durísimo: hacia los 25 minutos, Lio sufrió una rotura muscular en la parte alta del bíceps femoral de la pierna derecha. Esa lesión lo alejaría de una final que su equipo ganaría frente al imbatible Arsenal de Henry. El 10 no apareció en ninguna foto, lloró en el vestuario por ser marginado después de un intento de recuperación de más de dos meses. No obstante, no sería la única que ganaría.

El 3 de agosto de 2008 recibió un premio a su progresión fenomenal: como tantos antes, comenzaría a usar la 10 del Barcelona, dorsal que había dejado vacante su amigo Ronaldinho. Fue elegido por la FIFA como mejor jugador del mundo de ese año y convirtió un doblete en el 6-2 histórico contra el Real Madrid. Con todos esos mimos personales, el Estado Olímpico De Roma recibió, el 27 de mayo, a un Messi imparable, esta vez para hacer frente al Manchester United de Cristiano Ronaldo y Tévez. El Barca venció gracias a un plantel que iniciaría una época dorada de la mano de Pep Guardiola: Víctor Valdés, Gerard Piqué, Yaya Touré, Carles Puyol, Sylvinho; Sergio Busquets, Xavi Hernández, Andrés Iniesta; Lionel, Thierry Henry y Samuel Eto’o. Justamente el camerunés sería quien abriría el marcador a los 10 del primer tiempo. Messi, siempre Messi, convertiría el 2-0 definitivo valiéndose de un arma poco acostumbrada en su repertorio: un cabezazo bombeado y bastante espectacular a la vista. Jugó los ’90, terminó goleador del torneo con 9 tantos, fue elegido mejor jugador y delantero del certamen, tuvo un rendimiento correcto en la final y encima se convertía en el estandarte más fuerte del primer equipo español en ganar el triplete. Redondo, pero aún quedaba mucho más…

Entre octubre y noviembre de 2010, Messi tuvo la famosa racha de 10 partidos consecutivos marcando tantos. Finalizando diciembre ganó el Balón de Oro de la FIFA compitiendo nada más y nada menos que con sus dos compañeros de equipo, Xavi y Andrés Iniesta. Otra vez, Lionel llegaba a la final de la Champions League bastante entonado y dispuesto a no dejar pasar su tercera chance de campeonato. Otra vez, el rival era Manchester United, sólo que ésta vez, el conjunto ingles contaba con la ventaja de ser local. El Wembley Stadium de Londres albergó por primera vez una final de Liga de Campeones, ya que su antigua versión había sido demolida hacía ya unos años (justamente allí fue donde el Barca consiguió su primera Liga de Campeones). El 28 de mayo de 2011, Barcelona formó con Valdés; Dani Alves, Javier Mascherano, Piqué, Éric Abidal; Busquets, Xavi, Iniesta; David Villa, Pedro y Messi. En frente, Valencia, Rooney y Chicharito Hernández soñaban con un batacazo que no sería tal. Por la simple razón de que el 10 tuvo la oportunidad de convertir –otra vez- el segundo gol de una final, sólo que ahora serviría para torcer un resultado que hasta ese minuto 54 estaba empatado en uno. Villa liquidó la cuestión y el argentino se consagró campeón, figura y goleador con 12 tantos.

https://youtu.be/VoJR7GbJptg?t=107

La Pulga estuvo presente en 3 de los 4 títulos de Champions League ganados por el FC Barcelona. Convirtió en dos finales y, de lograrlo en este 2015, sería un récord más para su galería de por sí increíblemente amplia. También, de tener lugar en las redes, alcanzaría los 78 goles en el certamen, superando a Cristiano Ronaldo y estableciéndose -por quinta vez- como máximo goleador del torneo. Ganando el título, Messi llevaría a Barcelona al tercer puesto en la tabla general de Champions League, quedando empatado con el Bayern Múnich y el Liverpool (5), a dos certámenes del Milan (7) y a cinco del Real Madrid (10). El mejor del mundo, con la ambición y rendimiento que lo caracteriza, llegó hasta acá para ganarla. Sólo queda esperar el desarrollo de una final que lo topará con la Juventus que, por primera vez, podría sufrir al astro en una instancia decisiva. No sorprendería. Después de todo, es Lionel Messi y en su imprevisibilidad nos tiene preparados para el disfrute.