LA DEBACLE INSTITUCIONAL DEL PORTSMOUTH

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El fútbol inglés, además de ser uno de los más atractivos del mundo, es también uno de los mas difíciles si de subsistencia se trata. Equipos como Nottingham Forest o Sheffield FC, que en su momento supieron tutearse con la gloria, se encuentran actualmente en las divisiones de ascenso. El caso en cuestión es más actual, y el protagonista es el Portsmouth Football Club, que tras militar siete temporadas en la Premier League, comenzó una debacle que hoy lo sitúa en la 4ta División del fútbol inglés. Impensado: 3 descensos en 5 años.

A principios de 2002, el londinense Harry Redknapp asumió como técnico del elenco Pompey, y un año más tarde logró el ascenso a la Premier League. Tras dos primeras temporadas bastante magras, pero con el objetivo de la permanencia cumplido, se alejó de la ciudad sureña en 2004 y regresó en 2005 luego del descenso con Southampton. Su vuelta no sería nada agradable: tras su asunción en diciembre, el certamen concluyó ubicando al equipo en el borde del abismo, más precisamente en el decimoséptimo (17mo) puesto de la clasificación. El declive al averno del ascenso estuvo muy cerca, y Redknapp lo sabía. Por eso, la temporada 2006/2007 fue un punto de inflexión para el Portsmouth: de la mano de jugadores como Sol Campbell, Niko Kranjcar, Glen Johnson y Nwankwo Kanu, consiguió finalizar en la novena posición, una performance que permitió sentar bases para el período venidero, la temporada 2007/2008.

NI EL MÁS OPTIMISTA

La anexión de jugadores como Jermain Defoe, Milan Baros, Sulley Muntari y Lassana Diarra construyó un salto de calidad en cuanto a técnica colectiva, y, producto de un 4-1-4-1 bien sólido, la escuadra sureña hizo historia en la F.A. Cup: dejó en el camino a Ipswich Town, Plymouth Argyle, Preston North End, West Bromwich Albion y nada menos que al Manchester United de Cristiano Ronaldo, Carlos Tévez y Wayne Rooney. Así logró arribar a la gran final en el estadio de Wembley frente al modesto Cardiff City. Los 11 de aquel día fueron David James; Glen Johnson, Sol Campbell, Sylvain Distin y Hermann Hreidarsson; Lassana Diarra; John Utaka, Pedro Mendes, Niko Kranjcar y Sulley Muntari; Nwankwo Kanu. Tras un partido de discreto trámite, un solitario gol de Kanu a los 37 minutos decretó el triunfo y el segúndo título de la institución en esta competencia. El anterior databa de 1939. Vaya sequía.

Luego de la algarabía y el festejo, llegó una nueva etapa con la Copa UEFA como tentación y objetivo mayor. Sin embargo, tras acceder a la fase de grupos batiendo al Vitoria Guimaraes, el conjunto Pompey no pudo mantener el nivel y quedó eliminado a manos de Wolfsburgo, Milan y Sporting Braga. Para colmo, perdió mucho terreno en la Premier y concluyó decimocuarto. Paso siguiente, Redknapp se alejó de la institución, Avram Graant tomó las riendas del plantel, y el panorama comenzó a enrarecerse. En 2010, las deudas económicas obligaron a vender a los jugadores más importantes y a declarar al Portsmouth FC como ¨club en administración¨. Asimismo, con el equipo ubicado en la última posición y con pocas esperanzas de permanencia, la FA tomó una decisión que significó la última estocada hacia la 2da División. El reglamento judicial del fútbol inglés consideraba que, ante la incursión en un proceso de administración de un club, se le aplicaría una quita de nueve puntos al equipo en cuestión. Debido a ello, Portsmouth, que poseía por entonces una deuda de casi 70 millones de euros, se convirtió en el primer club de la Premier League en entrar en administración. Tan sólo un par de semanas más tarde, el equipo del sur de Inglaterra descendió a la 2da División tras finalizar en el último puesto de la clasificación con escasos 19 puntos.

Desde ese fatídico año 2010, todo es oscuro en el seno de la institución. La temporada 2010/11, la primera en la Football League Championship, se disputó con Steve Cotterill en el banco de suplentes. La escuadra finalizó decimosexta a 17 puntos de los puestos de ascenso. Sin embargo, los problemas, lejos de cesar, se fueron multiplicando. En 2012, a mediados de una nueva temporada, se propagó una orden de arresto para Vladimir Antonov, dueño del club desde 2011. El magnate ruso, en el ojo de la tormenta, renunció y dejó al club nuevamente en administración. Posteriormente, el 24 de enero de 2012, al Portsmouth le emitieron una orden de liquidación a más de 1,6 millones de dólares en impuestos no pagados. La falta de potenciales compradores llevó a pensar en una posible (e inminente) quiebra. El 17 de febrero el club sufrió una quita de 10 puntos debido a los graves problemas financieros, lo que ubicó al equipo en puestos de descenso a la Football League One. Descenso que se consumaría tras la derrota 2-1 ante Derby County en la fecha 45.

No obstante, el último coletazo de la agonía pompey se concretó en la temporada 2012/2013 con la llegada de Guy Whittingham al banco de suplentes y con un plantel conformado por jugadores libres y cedidos con contratos con no más de dos meses de duración. El 10 de abril se alcanzó un acuerdo entre la administración y los aficionados para que estos últimos se hagan cargo del club, y después de esto, el Portsmouth se convirtió en el equipo con más hinchas propietarios en la historia del fútbol inglés. Lamentablemente, seis días después, la campaña paupérrima culminó con el descenso a la Football League Two en el contexto de una institución en estado crítico y ahogada económicamente. Una entidad que pasó de codearse con los grandes y ser campeón a jugar en el cuarto peldaño del fútbol inglés. Totalmente acabado en lo deportivo y económico. Otra muestra de lo severa que es la federación inglesa de fútbol con los equipos que presentan deudas, y, paradójicamente, lo severas que son las deudas para los clubes.

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Redactor en @PasionFulbo. Bielsista y Guardiolista. Soldado de Martino y Messi. Leproso. En el fútbol se juega como se vive.

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