Carpi

CARPI FC, DE LA SERIE D A LA SERIE A EN 5 AÑOS

En el norte de Italia, más precisamente en la región de la Emilia-Romaña, se encuentra una ciudad de 67.000 habitantes llamada Carpi, históricamente caracterizada por sus actividades industriales, artesanales y por tener un elevado índice de diversidad cultural. Sin embargo, la comuna hoy es noticia en el ámbito deportivo debido a que Carpi FC jugará en la Serie A 2015/2016, tras conseguir su quinto ascenso consecutivo. Algo inédito y casi utópico, con muchas similitudes al caso de AFC Bornemouth, en Inglaterra.

Carpi_FC_1909_logo

Históricamente, la entidad biancorossi navegó por las categorías del ascenso italiano duro y puro, con un presupuesto casi ínfimo y a la sombra de Bologna y Módena, clubes mucho más importantes de su misma región, a los cuales enfrentó esta última temporada en la Serie B. En el año 2000, producto de malos manejos dirigenciales, el descenso a la Serie D y una pésima situación económica, AC Carpi -como se conocía anteriormente- fue declarado en quiebra y debió comenzar completamente desde cero, en las divisiones regionales. Tan completamente que al poco tiempo se fundó un nuevo club llamado Calcio Carpi, denominación que le duraría poco ya que en 2002, tras el ascenso a la última categoría profesional italiana y la fusión con el otro club de la ciudad, Dorando Pietri Carpi, pasó a finalmente a llamarse FC Carpi 1909. Con nuevo nombre, nueva gente y un nuevo aire, el club comenzó a ponerse de pie. En 2010 comenzaría la meteórica escala. Primero, tras la dimisión de varios equipos con situaciones financieras delicadas y disputando una repesca, el conjunto del norte italiano logro acceder a la división superior, la Lega Pro Seconda Divisione (Serie C2), e inmediatamente un año después, accedió a la Lega Pro Prima Divisione (Serie C1), categoría en la cual permanecerían dos temporadas, ya que en 2013 se alcanzaría la tercera categoría en cuatro años: La Serie B, tras derrotar al Lecce. En 2014, los biancorossi culminaron en el decimosegundo puesto, a pocos puntos de los playoffs, pero cumpliendo el objetivo de no descender. Y en la última temporada, Carpi perdió el miedo y se animó a más. Con la llegada del técnico Fabrizio Castori (un experimentado del ascenso) y con una política austera llevada a cabo por los propietarios del club Stefano Bonacini y Roberto Marani, (ambos dueños de la empresa de casas de moda Gaudi) que desembocaron en un ascenso casi perfecto logrado increíblemente cuatro fechas antes del cierre.

Entonces, con una erogación cercana a los 100.000 euros, se logró armar una base de jugadores jóvenes con grandes condiciones: ¨Son jóvenes sin pasado que darán que hablar en el futuro¨, aseguró el entrenador Castori tras conseguir el ascenso. Con apenas dos jugadores extranjeros como Gabriel (arquero brasileño cedido desde Milan), el nigeriano Jerry Mbakogu, y dos jóvenes promesas como Kevin Polenta y Antonio Di Gaudio, el Carpi le demostró al mundo futbolero que se puede renacer y hacer milagros. Porque hace 5 años estaba sumergido en la última categoría del futbol azzurro y hoy, casi en un abrir y cerrar de ojos, tendrá el honor de jugar frente al tetracampeón Juventus, a la popular Roma, a los gigantes Inter y Milan, y de visitar los míticos estadios San Siro y Olímpico, entre otros. Un sueño hecho realidad para un club –y una comunidad- que deberá pensar seriamente en su estadio y su infraestructura, ya que el pequeño Stadio Sandro Cabassi solo tiene capacidad para 4.000 personas. Un dato no menor si se tiene en cuenta que el Stadio Sant’Elia, donde hace de local el Cagliari y hoy por hoy es el más pequeño de la primera división, posee capacidad para 11.000 espectadores, es decir, casi el triple de capacidad que el estadio en cuestión. Recordemos que la Federación Italiana obliga a tener lugar para -al menos- 16.000 personas en las ciudades de menos de 100.000 habitantes.

Pese a las complicaciones que deberá afrontar un club tan precario en una categoría de élite, este equipo nos mostró que nada es imposible. Con 5 ascensos en 5 años, muchos jugadores que buscarán hacerse un nombre en la máxima categoría y con una estructura financiera pequeña pero estable; jugadores, dirigentes e hinchas vivirán el sueño de la Serie A bien desde adentro. Como quizá nunca se lo hubiesen imaginado 15 años atrás, cuando fueron declarados en bancarrota y debieron volver a empezar. La historia del FC Carpi 1909 es otra de esas hazañas deportivas donde los débiles logran ponerse de pie. Una institución que no solo logró superar su techo sino que también supo sobreponerse al ostracismo al cual estaba sometido. La estancia en una nueva categoría será difícil, pero la algarabía del pueblo carpignano no cesará durante meses.